Theresa May y Donald Tusk
La primera ministra británica, Theresa May, con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. JULIEN WARNAND / EFE

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha insinuado que el Reino Unido tiene la posibilidad de dar marcha atrás en su decisión de abandonar la Unión Europea.

"El brexit será una realidad en marzo del año que viene... a menos que nuestros amigos británicos cambien de idea", aseguró en una intervención ante el Parlamento Europeo. Y citó a David Davis, responsable británico de las negociaciones: "¿No fue el quién dijo que si una democracia no es capaz de cambiar de opinión deja de serlo?". "Nosotros no hemos cambiado de idea", apuntó.

En su intervención, Tusk reclamó una "visión más clara" al Reino Unido ante la segunda fase de negociación, que describió como "la más difícil" del proceso;  ya había declarado en otras ocasiones que sigue "soñando" con que la salida del Reino Unido de la Unión Europea es reversible.

En la misma línea que el presidente del Consejo, se expresó el máximo mandatario de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien señaló que aún puede evitarse la separación entre Londres y Bruselas, que debería cerrarse para marzo de 2019.

"El presidente Tusk ha hecho algunos comentarios sobre el 'brexit'. Ha dicho que nuestras puertas se mantienen abiertas. Espero que se escuche claramente en Londres", dijo Juncker. Recientemente, el exlíder del eurófobo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, y gran alentador del "brexit" abrió la puerta a celebrar un segundo referéndum.

A esa hipótesis, que desde hace tiempo defiende también el ex primer ministro británico Tony Blair, se sumó también la pasada semana el exlíder del Partido Liberal Demócrata Nick Clegg, si bien el ministro británico de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, aseguró hoy en una entrevista publicada en el diario "The Guardian" que "no debería haber un segundo referéndum".