"Defender la unidad de España es más obligación para un socialista que nunca porque la unidad es lo mismo que igualdad", ha dicho durante la celebración del 14 Congreso del PSOE de Guadalajara.

Page ha incidido en que Castilla La Mancha es una región que forma parte de España, y va a ayudar al conjunto de las instituciones del Estado a "poner pie en pared" a un desafío "absolutamente egoísta, como el que representa el independentismo catalán", ha dicho.

Ha reprochado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la manera de afrontar el asunto de Cataluña, "esperando pasar bola para que le llegue al siguiente".

Para el secretario del PSOE castellano-manchego, lo que está claro es que en el sustrato del independentismo catalán hay un "egoísmo económico y un no querer compartir", y ve como algo "esperpéntico" el que haya quien piense poner de presidente a alguien desde el extranjero, en referencia a Carles Puigdemont.

Ha precisado que está fugado por incumplir el ordenamiento jurídico "y no está en condiciones ni de acatar ni siquiera el propio Estatuto de Autonomía" que en opinión de Page también "se lo ha pasado por el arco de triunfo".

En todo caso, para el líder del PSOE en Castilla-La Mancha, a la derecha le vendría muy bien tener "mano izquierda" en problemas como este, ha incidido tras insistir en que "no voy a permitir como presidente que el problema del conflicto catalán sirva de excusa para retrasar la financiación autonómica".

Ha cuantificado en más de 1.000 millones de euros lo que Estado le tendría que adeudar a Castilla-La Mancha en concepto de dependencia y de financiación autonómica "por el retraso de Rajoy en la financiación autonómica", ha dicho.

"No voy a admitir que un ministro como Montoro se pase el día chantajeando a todo el mundo, pero especialmente a las autonomías", ha apostillado.

Le ha achacado a Rajoy el retraso en distintas cuestiones por "quedarse de brazos cruzados", tras aprovechar también el Congreso de Guadalajara para hacer referencia al problema de las pensiones y decir que, si no se consigue un importante acuerdo que cambie las cosas, en siete años las pensiones "quiebran".