Unos 19.000 compradores rescatan un castillo francés gracias al 'crowdfunding'
Castillo de la Mothe-Chandeniers, Francia. EFE

Situado en el centro de un lago artificial, joya de la arquitectura romántica decimonónica, el castillo de la Mothe-Chandeniers, situado en la ribera del Loira francés, se ha convertido en un símbolo del micromecenazgo. Con la campaña de crowdfunding Adopto el castillo de La Mothe-Chandeniers, 18.610 contribuyentes de 115 países han adquirido esta fortaleza al recaudar 1,6 millones de euros. Se trata de la propiedad patrimonial más grande del mundo.

"Era la primera vez que se proponía a la compra colectiva un monumento y el éxito ha sido histórico", asegura Roman Delaume, responsable de la operación en la web especializada en financiación popular Dartagnans. En dos meses y medio han logrado superar la cifra de la tasación (500.000 euros) con creces. Cada usuario donó al menos 50 euros hasta alcanzar 1,6 millones de euros, un "récord de recaudación en Europa", agrega Delaume, que achaca la "impresionante" respuesta a "lo original de la iniciativa, pero también al encanto que desprende el palacio", rescatado del olvido gracias a esta operación. Gracias a esa donación todos están en igualdad de condiciones a la hora de decidir sobre el futuro de su pertenencia.

Era la primera vez que se proponía a la compra colectiva un monumento y el éxito ha sido histórico

Nunca antes un proyecto de micromecenazgo proponía a los mecenas convertirse en copropietarios de un palacio, que gestionarán a través de una plataforma corporativa desde sus residencias en Estados Unidos, Afganistán o Burkina Faso, entre otras procedencias. "¿Residencia para artistas? ¿Centro cultural innovador y popular? Deseamos que el palacio se convierta en un símbolo de la expresión colectiva, creativa y, por supuesto, de la conservación y la influencia del patrimonio y la cultura", asegura Delaume.

Dartagnans confía mucho en los copropietarios. "Van a aportar ideas sobre lo que se puede hacer, pero también nos vamos a apoyar en su experiencia, porque muchos son arquitectos, ingenieros o tienen otras competencias que pueden ser muy válidas", señala. Consideran posible que Mothe-Chandeniers se autofinancie o, incluso, dé beneficios, gracias a las visitas o a su alquiler para el rodaje de películas.

Para ello, sostienen en Dartagnans, es preciso comenzar por una operación de rescate del palacio, una actuación urgente antes de poder abrirlo al público, su primera apuesta, con un objetivo de recibir hasta 70.000 visitantes dentro de cinco años. En 1963 fue adquirido por un jubilado del lugar interesado en la explotación agrícola aledaña, pero no en el palacio, que vio empeorar su estado de conservación. Una asociación se empeñó en comprar el palacio, que el propietario tasó en 500.000 euros, un precio superado con creces por la cuestación popular de la web.