Filomena Gómez falleció de cáncer hace dos años, cuando tenía 55. Ahora, y según su familia, lleva una semana comunicándose con ellos a través del móvil y pidiendo que le quiten del pecho la cruz con la que fue enterrada. Por esta razón, su familia acudió al juzgado de guardia de Granada para solicitar un permiso y poder exhumar sus restos. El juez, atónito, atendió a los familiares de Filomena y escuchó los sonidos grabados en el móvil, «procedentes de ultratumba». La hija asegura que su madre dice: «Ven, ven, la cruz». El juez les remitió a un cura porque el caso excede de su competencia.