Un barco pesquero ha encontrado en aguas de Altea (Alicante) los restos óseos de un tórax y un cráneo humano, el último de los cuales presenta un orificio a la altura de la nuca, según ha informado hoy el Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de este municipio, Antonio Lloret.

Ambas piezas óseas han sido puestas a disposición de la Guardia Civil, que ya ha abierto una investigación para tratar de conocer la identidad de la persona a la que pertenecen estos restos.

La Guardia Civil no confirma aún que el orificio del cráneo sea un disparo

El hallazgo tuvo lugar ayer cuando los pescadores de una embarcación de arrastre, con sede en Altea, recogían las redes tras faenar frente al litoral de esta localidad alicantina.

Como si tuviera un disparo 

Según Lloret, entre las capturas los pescadores encontraron la estructura ósea de un tórax y un cráneo humano, con la particularidad de que éste último presentaba un orificio a la altura de la nuca.

"Es como si tuviera un tiro en la nuca", ha añadido Lloret como posible origen de este orificio, hipótesis ésta que no ha sido confirmada por el Instituto Armado.

El Patrón Mayor de la Cofradía de Altea ha apuntado que estos restos óseos fueron recuperados cuando las redes de pesca estaban a "unos 60 ó 70 metros de profundidad".

Tras regresar al puerto, los responsables de la embarcación pesquera avisaron a la Guardia Civil, cuyos agentes se personaron en el lugar acompañados por un médico forense.

El cuerpo se halló a unos 60 ó 70 metros de profundidad, según los pescadores

Un hecho similar se produjo en marzo de 2006 en aguas de Villajoyosa, localidad próxima a Altea, cuando un pesquero halló el cadáver de un hombre al que le faltaban parte de los huesos y la piel de una mano.

Este hallazgo se produjo tres días después de que otro arrastrero encontrara en el mismo área una mano humana y una chaqueta de cuero.