Una mujer que se defienda con violencia de una agresión machista no está más protegida por la ley que en cualquier otro caso. Unas jornadas analizaron ayer en el Colegio de Abogados de Valencia cuándo está justificada la legítima defensa en casos de malos tratos. José Manuel Ortega participó.

¿Es frecuente que una mujer agredida se defienda con más violencia?

Alguien que agrede lo hace por una sensación de miedo insuperable provocado por la actitud violenta de su compañero o marido.

¿Es más permisiva la ley con ellas?

Las cláusulas para exclusiones en violencia doméstica son las mismas que para cualquier otra persona que sufre agresiones sexuales o de peligro para su vida.

¿Qué caracteriza a estos procesos en los tribunales?

Se trata de hechos que son difíciles de acreditar, porque normalmente se producen en la intimidad del hogar y no hay testigos. Al final, al tribunal le llegan dos versiones, y esta incertidumbre genera la absolución, porque con dudas no se puede condenar a nadie.

¿Los malos tratos van a más?

El fenómeno de la violencia de género es real, y existe. Estadísticamente, la respuesta violenta de tipo físico es mayor en el hombre que en mujeres. Por eso hay una regulación específica.

¿Cómo valora esta ley?

Los profesionales del Derecho y la propia Policía creemos que es mejorable: es poco precisa con el tipo de conducta a la que se refiere, y hay cierta ausencia de neutralidad. Sin embargo, ahora se atiende mejor a las víctimas que antes.

BIO

Nació en Madrid hace 44 años, y es magistrado-juez del Juzgado de lo Penal número 10 de Valencia.