Cómo vivir en un espacio diáfano
Este tipo de vivienda atrae a los compradores por sus grandes espacios y su luminosidad.(Archivo).

Empezó en Nueva York a finales de los años ochenta y hace ya tiempo que se instaló con fuerza en España. Se trata de la moda del loft, un espacio industrial o comercial reconvertido en vivienda y, en muchas ocasiones, también en lugar de trabajo.
Esta operación puede salir hasta un 40% más barata que adquirir una casa normal, pero también conlleva un proceso administrativo que hay que conocer si no se quiere correr riesgos.

Industrial o comercial

Las cosas cambian si el local tiene un uso industrial o comercial. En el primer caso hay un vacío legal, por lo que el comprador sólo necesitará acreditar su condición de autónomo y conseguir una licencia de actividades económicas para poder habitarlo.

Oficialmente se trata de un lugar para ejercer una actividad profesional, por lo que su compra está gravada con un 16% de IVA –en vez del 7% que se aplicaría si se tratara de una residencia–. Además, no se puede utilizar una cuenta vivienda para su adquisición y no desgrava en la declaración de la renta como una casa.

Si se trata de un local comercial, hay que solicitar al Ayuntamiento que contemple también su uso residencial y obtener la cédula de habitabilidad. Si está en una comunidad, los vecinos deberán dar su consentimiento por unanimidad, ya que el cambio de uso puede modificar el título constitutivo del edificio.

Ahorrarse trámites

Para aquellas personas que quieran ahorrarse la burocracia administrativa y cualquier otro problema, existen ya empresas especializadas en este tipo de productos, como Loftspain , Candem Town o Rocío Monasterio .

Muchas de estas sociedades rastrean los locales que puedan ser atractivos para su uso como vivienda, los adquieren y se dedican a tramitar los permisos correspondientes, como la cédula de habitabilidad. Otras trabajan por encargo de sus clientes.