Muchos coruñeses se quejaron, hace un mes, de que el presupuesto local aportaba poco a sus barrios, pero pocos han pasado de la queja verbal a la reclamación. De hecho, de todos los colectivos vecinales de la ciudad, sólo uno de O Castrillón, el de la urbanización Soto, ha presentado alegaciones a los presupuestos municipales de 2008 para exigir mejoras en su barrio.

Sus reclamaciones se centran sobre todo en el tráfico e incluso le han presentado al Gobierno local propuestas para la circulación en la avenida de Los Caídos y otros cambios en giros, que de hecho se trasladarán a las concejalías correspondientes, tal y como aparece en el informe de reclamaciones totales del presupuesto, que alcanza los 208 millones de euros y que será aprobado en el pleno del próximo lunes.

Además, los vecinos de O Castrillón han pedido que se hagan mediciones de la contaminación en la plaza Pablo Iglesias, ya que «al estar cerradas varias calles el número de coches que pasan por la zona se ha multiplicado», y el estudio lo realizará el departamento de Medio Ambiente. Dicen también que hay muchos «negocios de droga» y piden una solución.

Además de estas alegaciones vecinales, sindicatos y el grupo municipal del PP han presentado también reclamaciones a las cuentas,  para incrementar inversiones en barrios y hacer un plan alternativo al botellón.