La bandera de España ondea en el Tribunal Supremo
La bandera de España ondea en el Tribunal Supremo EUROPA PRESS

El Alto Tribunal acuerda que no ha lugar al recurso de casación interpuesto por el acusado y ratifica en todos sus pronunciamientos el fallo de la Audiencia Provincial de Almería que, al margen de la pena de prisión, le impuso cinco años de libertad vigilada, alejamiento a más de 300 metros durante 15 años de la víctima y la obligación de participar en programas de educación sexual.

La sentencia, consultada por Europa Press, considera que el tribunal de la Sección Tercera dictó resolución condenatoria contando con "prueba de cargo suficiente" y alude a la declaración de la menor, de 12 años, la testifical de su madre y las periciales tanto médico-forenses como de las psicólogas.

Estima acreditado que el acusado inició en febrero de 2015 una relación de amistad con la víctima a través de una red social y que, a pesar de saber que tenía 12 años, empezó a tener encuentros con ella "en los que se besaban y abrazaban". Un mes después, consumó el abuso sexual.

El Supremo señala que la declaración de la menor es persistente y "sin motivo espúreos" y hace referencia a que la madre de la víctima declaró que descubrió lo que pasaba cuando una vecina le dijo que llevaba "varios días sin ir al instituto" y al mirar su móvil, que fue cuando vio las conversaciones con el acusado.

Añade que la mujer tardó en denunciar porque primero optó por castigar a su hija sin móvil "pero que cuando descubrió que ella seguía hablando a escondidas con el acusado, se decidió a denunciar por miedo a que los hechos pudieran repetirse".

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