Al entrar a Oviedo por la N-634 hay coches aparcados a ambos lados de la carretera. Son de los universitarios del campus de El Cristo, en esa misma zona. Estudian ahí 9.512 (de los 27.000 que forman la comunidad universitaria asturiana) pero no hay aparcamiento ni para 400 y tardan 20 minutos en aparcar.

En el campus sólo dispone de dos pequeños párkings: uno en la facultad de Derecho (con unas 80 plazas) y otro, entre Derecho y Económicas (con unas 60). Además, se las arreglan para dejar el coche en las calles Catedrático Rodrigo Uría, Julián Clavería -a un lado están las facultades y al otro el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)- y Catedrático José María Serrano -que une las dos principales-. Entre las tres vías caben unos 200 vehículos y a los estudiantes se les hace imposible encontrar un hueco, sobre todo si van a las 9.00 horas.

Buscan por el campus y fuera de él. Salen a Montecerrao, barrio joven y en el que viven unos 3.000 habitantes -está preparado para que lo habiten 10.000-, y «bastantes» aparcan en La Gruta. El restaurante tiene una zona amplia de aparcamiento y en los días de eventos limitan la entrada porque si no, no caben sus clientes. «Pero en general, no molestan», dicen.

Como último recurso, utilizan una parcela sin asfaltar y con grandes socavones. La asociación Aula Joven y pide su acondicionamiento y que se permita, no sólo a profesores, aparcar en los aparcamientos de las facultades.

Para los docentes, además de las zonas junto a las escuelas, hay un párking subterráneo. Se reserva «un número reducido» de plazas para alumnos que, ni siquiera sabe el presidente de la asociación, José Armas.

El alcalde de barrio de El Cristo, Ramón del Fresno, propone construir «un gran aparcamiento, de 5.000 plazas» en la zona que quede libre cuando el HUCA se traslade a la Cadellada en 2010.