Kim Jong-Il
Kim Jong-Il, dirigente de Corea del Norte. AGENCIAS

Ha sucedido en Corea del Norte: el director de una empresa ha sido ejecutado públicamente como castigo por haber realizado llamadas telefónicas al extranjero, según recoge Daily Mail.

Las ejecuciones públicas han aumentado en los últimos meses
Al parecer la ejecución se llevó a cabo en un estadio deportivo, en la provincia de Pyongan Sur y asistieron unas 150.000 personas. La condena se cumplió después de que las autoridades aseguraran que el reo había intentado establecer contacto trece veces con otros países.

Además, a la salida del ajusticiamiento se han producido otras seis muertes por una avalancha del público asistente.

Las condenas a muerte han aumentado en los últimos meses en Corea del Norte a pesar de las críticas internacionales, que acusan a sus dirigentes de administrar la pena capital a personas inocentes e, incluso, por motivos políticos.

"Los fusilamientos públicos tienen como finalidad el controlar a los norcoreanos, así como prevenir los crímenes", explica al rotativo británico el Venereable Pomnyun, maestro zen fundador del grupo por los derechos humanos en Korea Buenos Amigos.

Por su parte, las autoridades insisten en que este tipo de medidas no violan los derechos humanos.