Donald Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca. SHAWN THEW / EFE

La guerra de sanciones y represalias entre Rusia y EE UU se ha agravado después de que la Casa Blanca ordenara el cierre del consulado ruso en San Francisco antes del sábado, mientras que las relaciones bilaterales están estancadas.

A ello hay que sumar que, en Rusia, casi dos tercios del personal de las representaciones diplomáticas estadounidenses abandonaron el país, a pesar de que la llegada al poder de Donald Trump suscitó esperanzas de una mejora de los lazos entre rusos y estadounidenses.

Estados Unidos ordenó este jueves la clausura, antes del fin del sábado, del consulado ruso de San Francisco y de las misiones comerciales en Washington y Nueva York en nombre de la "paridad", y Moscú ha lamentado rápidamente una "escalada" en el rifirrafe diplomático.

La medida responde a la drástica reducción de 755 diplomáticos y empleados, rusos o estadounidenses, en Rusia, ordenada a finales de julio por Vladimir Putin en reacción a las nuevas sanciones económicas aprobadas por Washington.

A principios de agosto, Estados Unidos tuvo que dejar de utilizar dos edificios diplomáticos situados en la periferia de la capital rusa después de que el Kremlin les retirara el permiso de uso.

El cierre del consulado de San Francisco se llevará a cabo "en el espíritu de paridad invocado por los rusos", defendió el departamento de Estado estadounidense, quien aseguró, no obstante, querer "poner fin al círculo vicioso" que no deja de deteriorar las relaciones, esperando que la medida no comporte "nuevas represalias"

"Para el tango se necesitan dos"

"Queremos sinceramente que el clima político bilateral (con EEUU) se normalice, pero, como sabéis, para el tango se necesitan dos. Y, a mi manera de ver, nuestros socios bailan, una y otra vez, un breakdance individual", ha afirmado este viernes el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que ha asegurado que Moscú no busca una confrontación con EE UU y ha recordado que en la mejora de las relaciones deben participar ambas partes.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso asegura que están dispuesto a una "cooperación constructiva, allí donde sirva a los intereses rusos"

"Como ha dicho el presidente (Vladímir Putin) nosotros no queremos pelearnos con este país (EE UU)", ha señalado Lavrov en un encuentro con profesores y estudiantes del Instituto Estatal de Moscú de Relaciones Internacionales con motivo del comienzo del año académico.

El ministro ha agregado que Rusia ha tenido siempre una "actitud amistosa hacia el pueblo estadounidense, que también ahora está abierta a la "cooperación constructiva, allí donde esta sirva a los intereses rusos".

Al mismo tiempo, Lavrov recalcó que Moscú responderá con "dureza" todas las acciones de EE UU que causen daño a Rusia y estén motivadas sólo por deseo de perjudicar la relaciones bilaterales.

En su opinión la ley de sanciones aprobada por el Congreso de EE UU apuntan no tanto contra Rusia, cuanto contra el presidente estadounidense, Donald Trump.

Se trata, dijo, de "maniatar a Trump e impedirle que puede ejercer plenamente sus facultades constitucionales en el ámbito de la política exterior".

Según Lavrov, el asunto de las sanciones fue orquestado para impedirle a Trump presentar propuesta constructivas y "obstaculizar al máximo el cumplimiento de sus declaraciones sobre la necesidad de normalizar las relaciones con Rusia"