Y es que, según recuerdan fuentes policiales, el joven, de Letonia, se encontraba, casualmente, detenido en Valencia por un delito de hurto a requerimiento de la Comisaría de San Andrés de Murcia.

El hallazgo del cadáver tuvo lugar sobre las 20.00 horas de este martes, cuando la Policía Nacional recibió llamadas de varios vecinos que habían visto caer a la calle lo que parecía ser sangre desde la terraza del inmueble.

La Policía Nacional solicitó la colaboración de los Bomberos de Murcia para abrir la puerta del inmueble, situado en el portal número 31 de la calle Antonio Rocamora de Espinardo, según han informado a Europa Press fuentes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del Ayuntamiento de Murcia.

Al acceder a la casa, la Policía Nacional encontró el cadáver del hombre de 60 años y, de momento, no ha trascendido si presentaba indicios de violencia ni ninguna hipótesis sobre la causa de la muerte.

Tras proceder a la inspección ocular de la casa y a la toma de muestras, los agentes de la Policía hallaron las huellas dactilares del joven letón, dando la casualidad de que estaba detenido en Valencia por un requerimiento por hurto de la Comisaría de Policía de San Andrés (Murcia). Por lo que se le realizó una nueva imputación, en este caso por delito de homicidio.

Según indica Policía Nacional, el caso sigue abierto y no se descartan nuevas detenciones, de hecho, insisten desde el citado Cuerpo, aún faltan pruebas y los resultados de la autopsia del fallecido.

Consulta aquí más noticias de Murcia.