El proyecto definitivo del eje Prado-Recoletos no tocará ni un árbol, aumentará el espacio reservado para los peatones y reducirá la circulación por la zona. Son las claves de un plan que pretende "devolver a los madrileños una zona para pasear, no para circular", en palabras del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

La baronesa Thyssen, símbolo de la resistencia al proyecto, respirará tranquila después de que el Ayuntamiento haya escuchado sus alegaciones. La remodelación del eje no afectará a ningún árbol y, según aseguran los arquitectos, aumentará un 49% la superficie verde, con la plantación de 2.273 nuevos árboles. Además, las aceras del lado del paseo del Prado más cercano a su museo duplicarán su superficie, restando espacio para la circulación de vehículos.

Las aceras del Museo Thyssen duplicarán su superficie y el tráfico próximo al Prado se suprimirá

Los vehículos dejarán de ser los protagonistas de la zona. El tráfico se suprimirá en la vertiente del paseo más cercana al Jardín Botánico y el Museo del Prado, quedando dos carriles para la circulación en sentido Cibeles-Atocha y otros cuatro para el sentido contrario. El carril situado más al exterior de cada uno de los sentidos se reservará para el transporte público. De hecho, este ámbito será el primero de la ciudad por donde pasen los nuevos autobuses ecológicos.

El resto del espacio liberado quedará "para el disfrute del peatón", según el alcalde. En total, serán 408.000 metros cuadrados, un 61% más de superficie peatonal que en la actualidad. Mientras, el tráfico se reducirá hasta un 37% en la zona del Prado y un 27% en la de Recoletos.

Tras las alegaciones

El proyecto presentado por el Ayuntamiento en la sala Rotonda Carlos V de la pinacoteca del Prado, "respeta la esencia del plan inicial que ganó el concurso de 2002, aunque añade las alegaciones presentadas por los ciudadanos". Ahora este plan tendrá que pasar por la lupa de la Comunidad de Madrid, que realizará un estudio de impacto ambiental.

Este informe estará listo "después de la primavera", según uno de los arquitectos, Juan Miguel Hernández León. Una vez aprobado, se sacará a exposición pública, tras lo cual comenzarán las obras, que no se esperan hasta bien entrado el año 2008.