Jóvenes de botellón
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Concepción Barrios vive en un bajo de la calle Alcalde Isacio Contreras, pero desde hace tres años no puede descansar los fines de semana, debido a los botellones que se celebran en la zona desde los jueves.

Ni sus reclamaciones al Gobierno municipal -asegura que ha obtenido "el silencio por respuesta"-, ni la Ley Antibotellón (en vigor desde noviembre del año pasado) han solucionado nada su situación.

Por ese motivo, ha decidido llevar su caso a los tribunales y ha denunciado al Ayuntamiento de Sevilla por su pasividad ante las movida y los daños a la salud, según informa hoy Diario de Sevilla .

Concepción Barrios recuerda que los jóvenes empezaron a trasladarse a esta zona de la capital en otoño de 2004 y que fue en 2005, con el vallado de la cercana Plaza Blanco White, cuando el botellón se desplazó totalmente a su calle y a otras como José María Moreno Galván.

Ruidos

La Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local ya ha estado en su casa para realizar un estudio sobre el ruido. El resultado: 76,2 decibelios e, incluso, 90,1 decibelios en los dormitorios, frente a los 30 máximos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Toda esta situación ha provocado hasta un cuadro de ansiedad a esta mujer, que necesitó asistencia médica.