Rescate de Proactiva Open Arms en el Mediterráneo
Rescate de Proactiva Open Arms en el Mediterráneo FACEBOOK/PROACTIVA OPEN ARMS

Unidades de la Guardia Costera libia amenazaron y hostigaron durante dos horas a uno de los barcos de rescate de inmigrantes de la organización no gubernamental española Proactiva Open Arms, embarcación que ya navega libre, rumbo al norte, en dirección a Italia, según informaron fuentes de la ONG.

Una patrullera se acercó al "Golfo Azzurro" cuando la embarcación se hallaba en misión de búsqueda de inmigrantes en aguas internacionales del Mediterráneo y amenazó a sus tripulantes con abrir fuego si no se alejaba de la zona, dijo uno de los miembros de la organización. "Estamos secuestrados", consideró la misma fuente a través de un breve mensaje telefónico.

"Secuestro #GolfoAzzurro Aguas Internacionales por Guarda Costas libios. Amenazan con disparar si no seguimos órdenes", había publicado la organización en su cuenta de Twitter unas horas antes. El fundador de Proactiva, Óscar Camps, ha informado en esta misma red social de que los asaltantes querían llevar el barco a aguas territoriales libias. "Es un secuestro en toda regla", denunciaba.

Camps escribió más tarde que los guardacostas libios desistieron después de "1h 44' de secuestro y tensión. Hemos contactado a todo el mundo, no sabemos qué llamada ha sido la efectiva, pero gracias a todos".

Este incidente coincide con el hecho de que la organización no gubernamental Save the Children anunciara que suspende sus operaciones de rescate de inmigrantes y refugiados en el mar Mediterráneo, una decisión que justifica por la actitud de la Marina de Libia y que llega un día después de Médicos Sin Fronteras cancelara sus misiones de salvamento por los mismos motivos.

Harán falta más de cuatro tiros al aire para que nos vayamos a casa Save the Children lamentó en un comunicado "profundamente haber tenido que suspender temporalmente sus operaciones de rescate en el Mediterráneo, debido a la incertidumbre que plantean las nuevas decisiones de la Armada libia". Su buque, el 'Vos Hestia', se mantiene en espera y preparado para responder, una vez que se vuelva a garantizar la seguridad de sus operaciones de rescate y salvamento en el Mediterráneo.

La ONG explicaba que las autoridades libias habían decidido incrementar su zona de operaciones de 12 a 70 millas marinas desde la línea de costa, una "distancia que entra notablemente dentro de lo que se considera aguas internacionales".

La Armada libia, por su parte, acusa desde hace meses a la ONG de ayudar a las mafias y causar con su presencia en el Mediterráneo un efecto llamada, ya que su proximidad a la costa hace que el viaje se considere menos arriesgado.
"Los inmigrantes ahora saben que no tienen que estar durante días a la deriva en el mar. Que son localizados enseguida y llevados a Italia", dijo recientemente un responsable del servicio de guardacostas en el oeste de Libia.

Las playas que se extienden entre Trípoli y la frontera con Túnez se han convertido en los últimos dos años en el bastión principal de las mafias que trafican con seres humanos, pese a la presencia de las patrulleras europeas. Según datos de esta Organización Internacional de las Migraciones (OIM), cerca de 115.000 inmigrantes irregulares han logrado cruzar a Europa en lo que va de año a través del mar mientras que más de 2.240 han muerto o desaparecido en el mar.

"Las ONG son testigos incómodos"

El director de Proactiva Open Arms participó este mismo martes en Santander en una conferencia en la que afirmó que su organización seguiría navegando en el Mediterráneo en labores de salvamento de refugiados que huyen de países como Libia. "Harán falta más de cuatro tiros al aire para que nos vayamos a casa", avisaba horas antes de recibir amenazas de los guardacostas libios.

De este modo, Camps respondía a las preguntas de los medios después de que la mayor parte de las principales ONG de ayuda a los inmigrantes en el Mediterráneo, entre ellas MSF y Save the Children, hayan suspendido sus tareas de rescate tras la decisión tomada por las autoridades libias de ampliar su zona exclusiva de búsqueda y rescate hasta más allá de los 22 kilómetros de distancia que marcan sus aguas territoriales.

En su opinión, como las ONG son "testigos incómodos" y "no se ha conseguido pararlas por lo civil", ahora se intenta "por lo militar". De esta forma, ha opinado que "se está llegando un poco lejos" si para detener "un barco inofensivo" de una organización "que salva vidas" se recurre a "disparos al aire". Y ha precisado al respecto que quien dispara es la guardia costera de Trípoli, "financiada" por la Unión Europea (UE).