Emasa tubería estación de bombeo agua
Emasa tubería estación de bombeo agua EUROPA PRESS/AYTO MÁLAGA

En su propuesta se especifica que el canon de mejora de las infraestructuras competencia de las entidades locales se incluye en la Ley de Aguas, pudiendo éstas solicitarlo a la Comunidad Autónoma correspondiente.

El principio de recuperación de costes refleja que el agua es necesaria pero tiene un coste medioambiental y es limitada, de ahí que haya que conseguir "que no falte". Según la Delegación de Medio Ambiente, todos los costes se deben incluir en el precio del agua y se deben repercutir a quien la consume, no debiendo ser financiados con impuestos.

Los efectos que se persiguen, especifica, son un mayor conocimiento del problema, una mejor gobernanza y financiación. También se exponen los límites al principio de recuperación de costes, como los efectos sociales y la necesidad de asegurar los efectos medioambientales positivos y los económicos.

Sobre cómo aplicar dicho principio señala que se deben elegir las inversiones más eficientes, con soluciones preferentemente que ahorren y han de ejecutarse "eficientemente".

A juicio de Denis, las ventajas del canon son que la elección de los recursos es eficiente ya que se planifica por adelantado y la ejecución "también lo es pues se trata de muchas obras pequeñas sujetas a concurso".

"La condición pública de Emasa es una garantía y también el escrutinio de la Junta", según la propuesta, en la que también se habla de ventajas y de otros municipios andaluces como Chipiona, El Puerto de Santa María o Tarifa, en Cádiz; Jaén, diversos municipios sevillanos, de Málaga, Granada o Huelva, con cuotas fijas, variables y progresivas.

130 MILLONES EN OBRAS PRIORITARIAS

En el documento, consultado por Europa Press, se señala que las inversiones prioritarias ascienden a 130.696.441 euros, que se reparten en 52.100.000 euros para abastecimiento, 6,2 millones para agua regenerada y 72.346.441 euros para saneamiento.

También se especifican las obras a realizar en cada uno de las zonas: Campanillas, Puerto de la Torre-Teatinos, Palmilla, Ciudad Jardín, Trinidad-Perchel, Jaboneros-El Palo, Cruz de Humilladero o Carretera de Cádiz.

En la propuesta se expone que los tubos de hormigón, con los años, se oxidan y producen fugas y pérdidas de agua, presión y hundimientos. Actualmente quedan 50 kilómetros con un coste total de renovación estimado en 25 millones de euros.

También se alude a las tuberías de fibrocemente (amianto), prohibidas desde 2001, y aunque desde 1986 Emasa las viene sustituyendo, aún quedan un 40 por ciento, 736 kilómetros con diámetros entre cinco y 60 centímetros. "Son poco resistentes y cuando rompen, lo hacen explosivamente", se añade.

Igualmente, apuntan a la "vulnerabilidad" del suministro, poniendo como ejemplo la salida de la planta potabilizadora hacia la zona norte, centro y este de la ciudad, que transcurre por un túnel y que de colapsarse no tiene un arreglo rápido; al envejecimiento de los depósitos reguladores, afectado por la humedad; la reparación y vallado de depósitos, reformas de bombeos, construcción de emisarios submarinos, separación de pluviales, etcétera.

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