Un río de barro ha recorrido este miércoles las calles de la localidad cacereña de Valverde de la Vera tras una fisura en la balsa de abastecimiento de agua de este municipio, que en ese momento almacenaba 60.000 metros cúbicos de agua, pero que no ha registrado daños personales pero sí materiales.

Un torrente de agua y lodo que ha recorrido parte del pueblo, que ha dañado tanto infraestructuras básicas como la carretera EX-203, que une este municipio con el de Villanueva de la Vera, y que se ha colado en viviendas y negocios.

A la espera de conocer las causas que han originado dicha fisura, registrada en la parte inferior de la balsa, el consejero de Infraestructuras de Extremadura, José Luis Navarro, que ha estado al frente del gabinete de coordinación, ha confirmado daños en el velatorio, la piscina municipal, la ermita y calles de la localidad, así como en propiedades privadas.

El sentimiento general es que, a pesar de los importantes daños materiales que han provocado las avenidas de agua y lodo, lo ocurrido podría haber sido mucho peor.

"Si esto pasa a las cinco de la tarde, con la piscina llena de gente, ahora estaríamos contando muertos", ha asegurado un vecino.

Tras conocerse lo ocurrido, la Junta declaraba el nivel 1 del Plan de Plan Especial de Protección Civil ante inundaciones (Inuncaex), el primer escalón de emergencias de los tres que lo conforman y que está destinado, sobre todo, a establecer medidas especiales de protección, coordinación y apoyo al municipio.

Hasta el municipio, de no más de 600 habitantes, se han desplazado dotaciones del Servicio de Prevención, Salvamento y rescate, patrullas de la Guardia Civil, Policía Local y personal de mantenimiento de varias Administraciones.

Además, el Gobierno regional ha enviado varias cisternas con agua potable ante el barro que pueden arrastrar las tuberías, lo que hace que el agua no sea apta para consumo.

Reacciones

En este sentido, Navarro ha apuntado que la limpieza de las tuberías se acometerá lo más rápidamente posible y ha añadido que, con vistas al mes de agosto, habrá que buscar alternativas a esta balsa de abastecimiento para no tener que interrumpir el suministro de agua potable.

El presidente del Ejecutivo extremeño, Guillermo Fernández Vara, que es tarde se ha desplazado a la localidad cacereña, ha trasladado el compromiso de las instituciones públicas implicadas en buscar soluciones a los daños y deficiencias registradas.

Para la alcaldesa de Valverde de la Vera, Nathalie Victoria Deprez García, ha sido una jornada "negra y muy, muy complicada", que a última hora registraba los primeros síntomas hacia la normalización, al a vez que la Junta desactivaba el nivel de emergencia.

"Hemos vividos momentos muy crueles, sobre todo cuando una vecina pedía socorro y no éramos capaces de entrar en su vivienda por la violencia del agua", ha relatado a los periodistas. La regidora ha dado las gracias a "toda Extremadura" por el apoyo recibido.

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