El 13 de noviembre de 2006 el Ayuntamiento lo mostró públicamente, anunció sus cualidades, su puesta en marcha y su principal objetivo: luchar contra la doble fila y el mal aparcamiento.

Doce meses después, la doble fila no sólo sigue invadiendo las calles de la ciudad sino que el coche ponemultas apenas ha pisado la calle y casi no ha logrado funcionar.

El vehículo fue retirado de la circulación de nuevo hace unos cinco días, según confirman a 20 minutos fuentes del Sindicato Profesional de Policía Municipal de España en Sevilla.

Problemas técnicos

Fuentes municipales aseguran que el vehículo sigue teniendo «ciertos problemas técnicos» aunque no especifican cuáles.

La delegación de Convivencia y Seguridad Ciudadana dice que el coche se encuentra en fase de ajustes y rodaje.

El Renault Clio costó 72.000 euros a las arcas municipales, pero sólo ha circulado poco más de un mes. El vehículo ponemultas estuvo poco más de una semana por las calles en enero y logró poner algunas sanciones.

Desde entonces ha estado aparcado y, después, en Madrid para su reparación. El pasado 2 de octubre la delegación anunció que el coche estaba ya en condiciones de cumplir su labor y ese mismo día comenzó a circular, hasta hace menos de una semana que volvió a quedar aparcado.

El Ayuntamiento no confirma si a lo largo de este mes el vehículo ha puesto alguna sanción.

Mientras, la doble fila y el mal aparcamiento siguen campando a sus anchas por muchas calles de la ciudad. De hecho, es la infracción más extendida en Sevilla capital: una de cada dos sanciones se debe al mal estacionamiento de los vehículos.

A pesar de que el Ayuntamiento subió este año hasta los 200 euros las multas por mal aparcamiento, muchos sevillanos siguen dejando sus coches sobre pasos de peatones, zonas de carga y descarga, de minusválidos, sobre las aceras...