Los vecinos de Gran Vía Sur y San Gabriel ya tienen más cerca el final de una pesadilla: el pestilente hedor que les llega a diario de la depuradora de Rincón de León, con el que conviven desde hace años. Y el problema se agrava cuando llueve.

Aguas de Alicante iniciará en enero las obras de un gran depósito subterráneo de aguas pluviales (por debajo del campo de fútbol del polideportivo Juan Samaranch), que podrá recoger el equivalente a 30 piscinas olímpicas.

Este depósito podrá retener los fluidos y de esta forma evitar los vertidos olorosos al Barranco de las Ovejas. Luego enviará estas aguas para su tratamiento a la depuradora Rincón de León. «Las obras durarán cerca de un año y medio», han comentado desde Aguas de Alicante.

La asociación vecinal de Gran Vía Sur-Puerto ha denunciado ante el Seprona el aliviadero de la red de alcantarillado de la calle Panamá como uno de los focos de contaminación del barranco, «en el cual se vierten las aguas residuales sin tratamiento ninguno, lo que supone una degradación ambiental de esta zona del barrio y de la anexa playa de San Gabriel», han criticado.

La Confederación Hidrográfica del Júcar lo reconoce y ha dado la razón a los vecinos de Gran Vía Sur.