Los duques de Lugo, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, han convenido el cese temporal de su convivencia matrimonial, han informado a Efe fuentes del Palacio de la Zarzuela.

Sin embargo, un portavoz de la casa de la Casa del Rey ha querido aclarar que "eso no significa que la separación sea definitiva".

De momento, la separación no tendrá consecuencias legales, según informa el diario La Vanguardia en su edición digital. Por lo tanto, mientras dure la situación actual Jaime de Marichalar podrá seguir utilizando el título de duque de Lugo en su condición de consorte.

Tras 13 años de matrimonio, la infanta Elena y su esposo, Jaime de Marichalar, quieren, al parecer, darse un tiempo para meditar sobre su futuro matrimonial, "pensando siempre en el bienestar de sus hijos", Felipe y Victoria de Marichalar, de 9 y 7 años, y en su condición de miembros de la Familia Real.

La infanta Elena, según fuentes de la Zarzuela, se ha trasladado al antiguo domicilio de la pareja a escasos metros del que ha sido hasta ahora su residencia conyugal en Madrid.

En los últimos días, no se ha hablado en la televisión de otro tema. La posible separación de los duques de Lugo copaba las tertulias de los programas de corazón.

Todo surgió cuando la periodista María Teresa Campos anunciaba que en breve se produciría una noticia "que tiene que ver con las relaciones personales que será portada en todos los medios de España, que producirá un gran impacto informativo y que ocupará muchas páginas y espacios en los periódicos, revistas y medios audiovisuales.

Sin embargo, para acallar los rumores de ruptura, los duques de Lugo se dejaron ver juntos con sus hijos Victoria Federica y Froilán en una visita al Madrid Arena para presenciar el partido España-Rusia.

Los rumores de separación han perseguido a la pareja durante los últimos años, sobre todo desde 2002, cuando decidieron irse a vivir a Nueva York durante una temporada

La hija mayor de los Reyes, que el próximo mes de diciembre cumplirá 44 años, contrajo matrimonio con Jaime de Marichalar, de 45, el 18 de marzo de 1995 en la catedral de Sevilla, ante 1.300 invitados y representantes de 33 casas reales.