El 10 de febrero pasado, Miwa Buene Monake, un ciudadano congoleño economista de profesión y que trabajaba como intérprete en la Asociación Católica de Migraciones, fue atacado por la espalda por un joven de estética nazi que le propinó un fuerte golpe en la nuca que le provocó una lesión medular que le ha dejado tetrapléjico.

Hoy, un juez de Alcalá de Henares ha ordenado el ingreso en prisión de Roberto Alonso de varga, su presunto agresor.

Me di cuenta de que eran de su grupo porque le decían, ¡campeón déjale!

El juez ha acordado esta medida en una vista en la que el fiscal ha pedido la prisión provisional para el presunto agresor, una solicitud a la que se han sumado los abogados de Monake y de Movimiento contra la Intolerancia, que ya la habían reclamado en otras ocasiones.

Entre los argumentos esgrimidos para decretar la prisión provisional del acusado está el de la "extrema alarma" social creada, el asegurar la presencia del presunto agresor en el futuro juicio y la gravedad de las penas que le podrían ser impuestas.