Eirís se moviliza contra la suciedad y las ratas del entorno del parque
«Nadie se los lleva de aquí. Cuando pedimos que se retiren los coches, nos dicen que si tienen matrícula no pueden hacer nada».(M. Fuentes)
«Cualquier día prenden una cerilla y a saber... duraría todo cinco minutos». Jesús Prado, presidente de la asociación vecinal de Eirís, lo tiene claro. El estado de deterioro en que se encuentra el entorno del parque de Eirís es un peligro para los residentes.

Automóviles abandonados («uno de esos coches lleva en el mismo sitio más de un año», asegura Prado), maleza que no se ha cortado en los últimos  meses y la aparición de ratas han creado malestar en los vecinos.

Hace pocas semanas, en concreto, éstos vieron decenas de roedores por la zona (avenida de Lamadosa), a los que atrae la comida que varios residentes dejan a un perro que pasea por el entorno del parque.

Fue ahí cuando muchos vecinos dijeron basta. «La verdad es que llevamos algunos días un poco más tranquilos, pero ya hemos visto bajar buenas manadas», explica el presidente.

Sin limpieza

Días después,  Prado llevó a pasear por la zona a la concejala de Medio Ambiente, a la que también le enseñó que uno de los parques más modernos de la ciudad tiene zonas que «no toca» ningún operario de limpieza. Según el representante vecinal,  desde el Ayuntamiento le han explicado que la limpieza total del parque no está presupuestada, por lo que nadie asume estos cuidados en varios espacios.

«Es increíble, porque vas paseando y hay partes bien conservadas, pero el castillo y el estanque no hay por dónde cogerlos.  Dentro del parque hay mucho abandono», dicen los vecinos. Además, el recinto cuenta con una zona de juegos para  niños, algo que inquieta a las madres de la zona.

Preocupado y con cierta desconfianza, Prado espera  que el Ayuntamiento se acuerde de Eirís. Por ahora, los presupuestos municipales sólo le han concedido cien mil euros.

«Nadie se los lleva de aquí»

Una de las quejas de los vecinos del barrio tiene a la Policía Local como diana. «Nadie se los lleva de aquí. Cuando pedimos que se retiren los coches, nos dicen que si tienen matrícula no pueden hacer nada», dice Prado.