Divorcio
Son menos las parejas que acuden a los juzgados, que las que llegan a un acuerdo.

Cerca del 90% de las separaciones o divorcios se producen por incomunicación de la pareja, un problema que se sitúa muy por delante de otras causas como la infidelidad o la incompatibilidad de caracteres, según el Teléfono de la Esperanza en Murcia.

El presidente regional de esta organización, Jesús Madrid, dijo hoy que en las llamadas recibidas por este teléfono gratuito se advierten cada vez mayores problemas de mujeres para comunicarse con sus parejas.

Un 73% de las murcianas manifiestan hablar poco con sus maridos y, cuando lo hacen, éstos tratan de eludir el terreno de las emociones.

Esta organización, que hasta finales de octubre había recibido 7.737 llamadas de ayuda -el 74% de ellas realizadas por mujeres-, sostiene que las familias están amenazadas por lo que ellos llaman "invasores": la televisión, internet y el teléfono móvil.

Jesús Madrid explicó que cada día se dispone de menos tiempo libre y "el poco que hay no se aprovecha adecuadamente".

El presidente del Teléfono de la Esperanza consideró "normal" que haya muchas más usuarias femeninas porque "el hombre, por la educación recibida, considera un deshonor pedir ayuda. No tiene permiso social para hacerlo".

Insistió además en la importancia de superar esos miedos porque "hay más hombres que mujeres en la cárcel, en los psiquiátricos y, por supuesto, en los cementerios".

El Teléfono de la Esperanza, fundado en 1971 y cuya sede en Murcia comenzó a operar cuatro años después, prevé cerrar 2007 con 8.500 llamadas ciudadanas, lo que supondría un aumento del ocho por ciento respecto a 2006.

Su presidente regional explicó que noviembre y diciembre son meses especialmente propicios para pedir consuelo telefónico por parte, en su mayoría, de personas con problemas de "aislamiento e incomunicación" o de quienes han sufrido una pérdida.

Esta organización reúne a 240 profesionales murcianos en psicología, medicina, derecho y orientación familiar, que dirigen talleres y grupos de ayuda, y efectúan también entrevistas particulares.

Entre éstos voluntarios figuran además alrededor de 150 "operadores telefónicos", que son formados durante un año y medio por el Teléfono de la Esperanza en técnicas de "escucha activa" y de resolución de crisis.