Elisa Pérez
Elisa Pérez JORGE PARIS

Es el sueño de casi todos. Salir de compras sin preocuparse por el precio de la ropa. Eso es lo que le sucedió ayer a Elisa Pérez, una madrileña que estudia Bellas Artes. Ella fue la ganadora, tras hacer una compra, del sorteo de un cheque de 2.000 euros para gastar en veinte tiendas de ropa y complementos del barrio de Malasaña. La única condición, gastárselo todo en sólo dos horas.

Para ayudarla en su tarea, el diseñador Carlos Díez le hizo de personal shopper, una especie de consejero de moda, e Itziar, su «mejor amiga», no paró de darle consejos durante toda la jornada. Elisa, de 18 años, confesó haberse fumado su clase de dibujo de estatua para poder disfrutar de su premio. La contrarreloj empezó en la Corredera Baja de San Pablo , en una tienda de ropa de segunda mano donde, sin dudar, se abalanzó a por los vestidos. «He elegido cosas con mucho color y sólo cuestan ¡quince euros!», exclamó mientras salía del probador. Además de para ella, también compró regalos para amigos y familia: «Todo el mundo me ha dicho que como no les compre algo se van a enfadar y van a dejar de ser mis amigos».

"Por mucho dinero que tuviera hay cosas tan caras que no me compraría nunca", dice Elisa.

A lo largo de la mañana la improvisada compradora
compulsiva se probó un vestido negro de 200 euros que «realza su cabello pelirrojo». Pese a tener manga ancha para comprar, Elisa reconoce que «por mucho dinero que tuviera, hay cosas tan caras que no me compraría nunca".

«El encanto del Soho»

La idea de este premio surgió de Moda Tours, un certamen enclavado en la Semana Internacional de Moda de Madrid. El hecho de elegir las calles de Malasaña se debe a que «es una zona comercial nueva, con bares, que tiene el encanto del Soho neoyorquino y que necesita el empuje comercial de otras zonas como la calle Fuencarral», explicó ayer Carlos Díez. De hecho «esta zona es mejor porque no está tan masificada y puedes ir de compras y pasear a la vez».