La Consellería de Sanidade y las siete grandes ciudades de Galicia dieron ayer los primeros pasos para acabar con el botellón. La Xunta presentará antes de fin de año la nueva Lei en Materia de Drogodependencias, que prohibirá el consumo de cualquier tipo de alcohol a los menores de 18 años e incluirá más restricciones para reducir el tabaquismo, al margen de las medidas que afectarán a las sustancias ilegales.

La normativa, que entrará en vigor en un plazo de seis meses, será presentada en las próximas semanas a las asociaciones vecinales y juveniles más representativas de Galicia, protagonistas en primera persona del botellón y sus efectos.

Sanidade impulsará el texto, pero quiere que sean los ayuntamientos los que velen por su cumplimiento e impongan las sanciones en los casos de infracciones. Hasta ahora, los jóvenes de entre 16 y 18 años pueden consumir bebidas de hasta 18 grados en Galicia, algo que vetará la nueva ley para frenar las consecuencias sanitarias, sociales y de orden de prácticas como el botellón. La lucha contra la litrona de cerveza y el calimocho está en marcha.

Los alcaldes, que salieron satisfechos del encuentro, mostraron a la conselleira de Sanidade, María José Rubio, sus dudas en torno a la adecuación de las ordenanzas municipales al texto que ultima la Xunta.

Nuevas reuniones...

... y muchas dudas: Por lo que respecta a la prohibición de vender alcohol por las noches en los establecimientos 24 horas, los ayuntamientos tendrán que negociar con Industria, que tiene las competencias en esta materia por medio de la Dirección Xeral de Consumo. Desde ayer y hasta final de año, los regidores y el Gobierno autonómico celebrarán nuevas reuniones como parte de una comisión de trabajo que buscará el mayor consenso posible para que la ley tenga éxito. Sanidade también les expuso la necesidad de incrementar las campañas de prevención entre los jóvenes.

Apoyo vecinal...

... a medias: Los vecinos afectados por el botellón, como los de A Coruña, acogen esta ley con satisfacción, aunque aseguran que no es la solución. «Nosotros lo que queremos es que se prohíba beber en la calle. Lo de los menores está bien, pero no son los que más abundan en estas fiestas», afirma Blanca, vecina de la plaza del Humor de A Coruña. Creen que ahora habrá «botellones de mayores de edad».