Uno de cada cinco españoles vive con unos ingresos menores a 8.209 euros al año, esto es por debajo del umbral de riesgo de pobreza, según revela la última Encuesta de Condiciones de Vida hecha pública este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El riesgo de pobreza, que mide más la desigualdad en la renta percibida que la pobreza absoluta, repunta ligeramente en 2016 (0,2%) y alcanza al 22,3% de los españoles, la tasa máxima desde el año 2008 (19,8%).

La encuesta también calcula la 'tasa Arope' —una fórmula que mide el riesgo de pobreza no solo por los ingresos relativos, sino por las carencias materiales y la falta de empleo en el hogar—. Esta tasa ha bajado ligeramente en el último año, al pasar de un 28,6% a un 27,9% de la población, debido a una mejoría en los indicadores de empleo y a que se reduce el porcentaje de población con carencias severas.

Sin embargo, todavía casi tres de cada diez españoles viven en riesgo de pobreza o exclusión social.

Casi tres de cada diez españoles viven en riesgo de pobreza o exclusión social (27,9%) según la 'tasa Arope' de 2016 En 2016, el umbral del riesgo de pobreza de los ingresos (60% de la mediana) para los hogares de una persona se situó en 8.209 euros, un 2,5% más que el año anterior. Para hogares compuestos de 2 adultos y dos menores de 14 años ese umbral se situó en 17.238 euros.

La medición de 2016 destaca la alta tasa de pobreza relativa que padecen en España los menores de 16 años, del 28,9%, 6,6 puntos por encima del conjunto de la población, así como el crecimiento en el último año de la tasa entre la población de mayores de 65 años (de 0.7 puntos), aunque siga situada más de ocho puntos por debajo de la media (13%).

La encuesta del INE revela que se ha producido un incremento en los ingresos medios anuales de los hogares (26.730 euros para 2016), concretamente un 2,4% superior al año anterior. Sin embargo, el INE también descubre la subida del porcentaje de hogares con "mucha dificultad" de llegar a fin de mes (15,3%), 1,6 puntos más que el año previo.

En el momento de realizar la encuesta (primavera de 2016), el 38,1% de los hogares no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos, un porcentaje ligeramente inferior al de un año atrás (39,4%). Por su parte, el 39,5% de los hogares no se podía permitir ir de vacaciones fuera de casa ni una semana al año. El año anterior este porcentaje era de un 40,6%.

Sin embargo, casi uno de cada diez hogares (8,4%) sufre retrasos en los pagos a la hora de abonar gastos de suministros básicos relacionados con la vivienda (hipoteca, alquiler, electricidad, gas o comunidad).

El INE especifica que las "carencias materiales severas" afectaban en 2016 a un 5,8% de la población, algo menos que el año anterior, cuando afectaban al 6,4%. Estas personas tienen carencias en, al menos, cuatro de los nueve conceptos que se evalúan: tener una semana de vacaciones al año, comer carne o pescado al menos cada dos días, calentar la vivienda a temperatura adecuada, afrontar gastos imprevistos, no retrasar pagos, tener automóvil, teléfono, televisor y lavadora.

Los colectivos con más riesgo de pobreza

Una mirada detallada a la población por una escala de quintiles de ingresos, del 20% que más al 20% con menos, permite descubrir que el 41,5% de la población con estudios superiores está en el tramo con más ingresos, mientras los parados están entre los que sufren mayor riesgo de pobreza. Por nacionalidad, los extranjeros abundan más en el quintil de menos ingresos (47% de los extracomunitarios). Por edades, hasta los 30 años el grupo más numeroso está en el de los hogares con menos ingresos. También los hogares monoparentales son más habituales en el tramo de menos renta.

Por Comunidades Autónomas, las tasas de riesgo de pobreza más elevadas se dan en Andalucía (35,4%), Canarias (35%) y Castilla-La Mancha (31,7%). En el otro lado de la balanza, Navarra (9%), País Vasco (9%) y La Rioja (11,9) presentaron las tasas de riesgo de pobreza más bajas (ver gráfico).