ONU
Reunión con el Consejo de Seguridad de la ONU. Andrew Gombert / EFE

Rusia ha vetado este miércoles en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución presentada por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido para condenar el ataque químico de la semana pasada en Siria y pedir al régimen que colabore con la investigación.

El texto recibió 10 votos a favor, 3 abstenciones y 2 votos en contra, de Bolivia y Rusia, que hizo valer su derecho de veto como miembro permanente.

Se trata de la octava ocasión en la que Moscú bloquea una resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad desde el inicio de la guerra en Siria.

En varias ocasiones, su postura ha sido respaldada por China, que se abstuvo junto a Kazajistán y Etiopía.

Reunión con Tillerson

Justo antes de la votación, el embajador ruso, Vladimir Safronkov, criticó por inoportuno el momento elegido por las potencias occidentales para votar el texto.

Safronkov aseguró que el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, propuso a su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, que los dos países envíen a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) una comunicación conjunta para que envíe expertos a la zona del ataque químico y la base aérea desde la que según Washington se efectuó y que fue después bombardeada por EE UU.

Según el diplomático ruso, Tillerson está considerando la idea y su país confía en una respuesta positiva.

Segundo veto

Las potencias occidentales presentaron la pasada semana un primer borrador que fue tachado de "inaceptable" por Rusia y esta semana volvieron a la carga con una versión ligeramente revisada.

El documento vetado por Rusia condenaba el "supuesto ataque" registrado el 4 de abril en la localidad de Jan Shijún y subrayaba la necesidad de que los responsables rindan cuentas.

Para ello, daba apoyo a la investigación en curso de la OPAQ y pedía a todas las partes cooperación con ella.

En concreto, reclamaba al régimen sirio que diese acceso a los expertos a información como los historiales de vuelo de su aviación, a los nombres de individuos al mando de escuadrones de helicópteros y a las bases aéreas.

Aunque EE UU, Francia y el Reino Unido han responsabilizado abiertamente al Gobierno de Bachar al Asad del ataque, en el texto no se señalaba a nadie como responsable.