Jaume Amat
Jaume Amat EUROPA PRESS

En un informe del Consorcio Urbanístico Portal Costa Brava-Illa de Blanes del ejercicio 2015, el organismo fiscalizador argumenta que la situación urbanística y la inactividad del consorcio hacen dudar sobre "la generación de ingresos que deberían permitir devolver a la Generalitat las cantidades avanzadas".

El documento también indica que la Diputació de Girona y el Consell Comarcal de La Selva se desvincularon del consorcio sin asumir su parte proporcional de la deuda, como fijan los estatutos, y que el Ayuntamiento de Blanes no ha hecho ninguna aportación dineraria al presupuesto del consorcio desde su creación.

El consorcio se creó en 2002 para desarrollar el proyecto Illa de Blanes, consistente en una nueva zona de centralidad urbana y en una ciudad deportiva para trasladar equipamientos que estaban situados en parte de los terrenos de la Illa.

El ICF concedió un préstamo de 30 millones para financiar la construcción de la ciudad deportiva, que se deberían devolver con los rendimientos que se obtuviesen de la Illa de Blanes.

La ciudad deportiva se completó en 2010, pero la Illa de Blanes sigue sin ver la luz al no haberse encontrado hasta el momento inversores, y también hay pendiente un plan de mejora urbana en la zona.

Además, los últimos estudios económicos constatan que los aprovechamientos que se podrían obtener con el plan actual no serían suficientes para poder devolver el préstamo del ICF, por lo que se deberían incorporar otros aprovechamientos, pero el consorcio no ha aprobado las cuentas de 2014 ni 2015 y el consejo directivo no se reúne desde diciembre de 2014.

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