Ivanka Trump y Jared Kushner
Ivanka Trump y Jared Kushner, en Nueva York. GTRES

Nueva semana y nuevo escándalo con epicentro en la Casa Blanca, según publica este lunes el periódico The New York Times, de nuevo a cuenta de la presunta injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses de noviembre de 2016.

Lo que empezó como un rumor que hizo zozobrar a directos colaboradores del nuevo presidente, ha ido ahora más allá y afecta directamente a uno de sus principales asesores y familiares, según el diario, el marido de su hija Ivanka Trump.

Jared Kushner, el yerno y asesor presidencial más poderoso, será citado a declarar por el Senado para que explique las conexiones entre la campaña electoral de su suegro y la todopoderosa Rusia.

Al parecer, en las semanas y meses previos a los comicios, el joven se reunió con el embajador ruso en Washington pero también con el director del principal banco público de Rusia.

No es la primera vez que la alargada sombra de Vladimir Putin se cuela en escena para desatar en los EE UU la etapa de la Guerra Fría, el telón de acero, la caza de brujas y las enemistades más profundas.

El propio FBI ha tenido que admitir que está investigando las posibles conexiones de la campaña de Trump con intereses rusos. Ante acusaciones tan graves, el presidente Trump ha intentado echar balones fuera acusando de espionaje a su predecesor, Barack Obama, asegurando que él fue quien ordenó la intervención de sus comunicaciones en la Torre Trump de Nueva York, la que fuera sede de la campaña republicana.

Hasta ahora, según explica The New York Times, la Casa Blanca solo ha admitido un contacto con el Gobierno ruso, el efectuado por el exasesor de seguridad de Trump, Michael Flynn, que tuvo que dimitir al mentir sobre su encuentro con el embajador ruso.

Ahora, el yerno de Trump tendrá que aclarar si alguien más del equipo presidencial se reunió con representantes del Gobierno ruso y por qué lo hizo. En su caso tendrá que explicar los al menos dos contactos que mantuvo con miembros del entorno de Putin.