Agentes recuperando el cadáver del quebrantahuesos
Agentes recuperando el cadáver del quebrantahuesos EUROPA PRESS/JUNTA

La causa de la muerte ha sido determinada por la necropsia realizada en el Centro de Análisis y Diagnóstico (CAD), dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Los análisis

realizados han descartado asimismo que el animal estuviera afectado por un proceso de envenenamiento y la presencia de tóxicos, aunque aún está pendiente los resultados de una analítica para poder afirmar al cien por cien la ausencia de los mismos.

Según se ha informado desde la Delegación de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Jaén, el cadáver de este ejemplar fue levantado por un equipo formado por agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y de Castilla- La Mancha, según los protocolos establecidos para estos casos, una vez localizado por agentes de la Junta y personal del Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas, gracias a las señales recibidas por el transmisor GPS con el que iba equipado.

En estos momentos, se está a la espera de que los datos del levantamiento del cadáver y el análisis forense en el CAD junto a las investigaciones que están realizando los agentes de Medio Ambiente y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil den su fruto y puedan poner en manos de la justicia a la persona que ha abatido a este ejemplar de quebrantahuesos.

Hasta el momento, las causas de mortalidad no naturales se producían por la ingestión de cebos envenenados destinados al control ilegal de depredadores por parte de cazadores y ganaderos, así como por

las intoxicaciones que generaba el plomo de restos de proyectiles de este metal que se encontraba en las reses cazadas y que los quebrantahuesos consumen.

El programa de Reintroducción del Quebrantahuesos que desarrolla la consejería pretende conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región, mediante la liberación de jóvenes ejemplares por el sistema de la cría campestre o hacking, una técnica originalmente utilizada en cetrería.

Desde que se iniciaron las primeras liberaciones en el año 2006 son ya 44 los individuos de esta rapaz que se han soltado en los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y Sierra de Castril (Granada). Para saber los movimientos que realizan los quebrantahuesos una vez que emprenden el vuelo, todos los ejemplares llevan consigo transmisores GPS satélites, que han permitido confirmar la muerte de 14, en 11 han dejado de funcionar los transmisores y de la mayoría se tienen observaciones recientes y 19 continúan vivos y emitiendo señales.

Todos los quebrantahuesos liberados en el marco del citado plan de reintroducción proceden de la reproducción en cautividad del programa europeo de Especies Amenazadas (EEP) del que forma parte el Centro de Cría de Cazorla, en la provincia de Jaén, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y gestionado por la Fundación Gypaetus.

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