Los principales cambios se refieren, por ejemplo, a los ejes del cráneo facial, que pasan de "casi paralelos, con ligera convergencia" a "paralelos y tendentes muy ligeramente a ser divergentes".

Dado que hay muy pocos ejemplares de la raza, para minimizar la consanguinidad se amplía la gama de colores del pelaje y no se descartan animales por el color y se amplían los límites superiores de altura y peso, teniendo en cuenta las mejoras en la alimentación.

Esta raza es originaria de Baleares, como reconoce el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y tiene una larga tradición en la sociedad balear.

Nació como herramienta de trabajo de los carniceros para facilitar la sujeción de los vacunos en el momento del sacrificio, y también se utilizaba en espectáculos públicos de peleas entre perros o con bueyes.

Estos usos, sin embargo, han ido desapareciendo, y el ca de bou se ha transformado tanto en una raza de guarda y defensa como en un animal de compañía.

El año 2012 la Unidad de Razas Autóctonas de Servicios de Mejora Agraria y Pesquera (Semilla) elaboró un estudio zoométrico sobre cuarenta y cinco ejemplares, del cual deriva la necesidad de renovar el patrón racial del ca de bou.

Ahora, con la aprobación del Decreto se regula este patrón racial para adaptarlo a los nuevos usos y a la nueva evolución, han indicado.