Un agente de la Policía Nacional que se encontraba realizando el servicio de seguridad en la entrada de la comisaría pasadas las 9 de la mañana observó el accidente entre dos vehículos y al interesarse por la situación de los ocupantes descubrió que el parto era inminente.

El agente policial, a través de la Sala del 091, solicitó presencia de ambulancia medicalizada y presencia de Policía Local para retirar los vehículos de la calzada. Pidió la presencia de una compañera que se encontraba en el interior de la comisaría para ayudarle en la asistencia del nacimiento ya que la cabeza del neonato se encontraba ya en el exterior.

Cuando la ambulancia medicalizada llegó al lugar el nacimiento ya se había producido sin ningún tipo de incidencia, y felizmente, madre e hijo fueron trasladados al hospital, donde se encuentran en perfecto estado. Los agentes que intervinieron en el parto los han visitado.

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