La inflación, la gran olvidada desde hace un par de años, vuelve a colarse como un fantasma en las pesadillas de los ciudadanos. Si el año pasado se cerró con un crecimiento de los precios del 1,6% —por encima de la revalorización del 0,25% de las pensiones y del 0,6% de los salarios—, el nuevo ejercicio comienza como acabó el anterior: con un alza mayor... y además más acelerada.

El dato adelantado del IPC de enero publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que la cesta de la compra se encareció un 3% en tasa interanual, el mayor incremento en un mes de enero de los últimos seis años y la tasa más alta desde octubre de 2012. De confirmarse este dato el próximo 15 de febrero —cuando Estadística desglose cada partida— supondría que la inflación en enero duplicó casi la tasa interanual de diciembre. 

Enero es un mes que tradicionalmente refleja caídas de precios por la temporada de rebajas. Esta vez no ha sido una excepción. Los precios cayeron un -0,5% en tasa mensual, comparados con diciembre. La pregunta siguiente es obvia: si los precios han bajado, ¿por qué entonces ha crecido tanto el IPC en tasa interanual? El motivo es que en el mismo mes del año pasado el desplome de precios fue superior, del -1,9%. La diferencia, esos 1,4 puntos, es lo que ha hecho avanzar la tasa interanual al 3%.

Esto genera una segunda duda: ¿por qué este año han caído menos los precios en enero, provocando este subidón de la inflación interanual? "Se debe al encarecimiento de la electricidad y los combustibles; partíamos de precios muy bajos en enero de 2016 y eso se ha juntado con las subidas de ambos este año", explica a 20minutos un portavoz del INE.

Una subida provocada por la factura eléctrica

Los dos factores que apunta el INE se notan cada día en el bolsillo de los ciudadanos. El barril de Brent —la materia prima que utilizan la gasolina y el gasoil que mueve el transporte en España— se situaba hace un año en 27 dólares, la mitad de los 55,2 dólares actuales.

Este mes el coste medio de la energía ha superado los 91 euros, rompiendo barreras de 2013Este mes de enero, sin embargo, el petróleo ha permanecido estable teniendo en cuenta que abrió el mes cotizando a 56,8 €/barril. Las gasolinas, en consecuencia, también se han comportado de forma plana; la súper-95 cotizaba a comienzos de mes a 1,237 €/l y su último precio medio en España según el último boletín petrolero de la UE es de 1,242. El gasoil incluso se ha abaratado de 1,127 a 1,123 €/l. El efecto de la subida de los combustibles en el IPC ha sido solo, por lo tanto, interanual.

Caso distinto es la electricidad. El año pasado por estas fechas se pagaba el megavatio hora a 34 euros. Este mes sin embargo el coste medio ha llegado a superar los 91 euros, rompiendo barreras de 2013. La causa, según el Gobierno, fue la ola de frío que disparó la demanda, la escasez de agua y viento que limitó el uso de las plantas hidroeléctricas y eólicas... y el encarecimiento del gas natural que usan las centrales de ciclo combinado.

El IPC interanual ha reflejado este encarecimiento por la comparación con enero de 2016 cuando la factura de luz, según datos de la CNMC recopilados por Europa Press, arrancó el año con caídas consecutivas en enero (-10,6%), febrero (-6,5%), marzo (-0,4%) y abril (-3,1%). Desde entonces, la factura ha repuntado al alza.

"Un hogar con un consumo medio de 292 kWh al mes y 4.6 kW de potencia contratada, paga este mes de enero una factura un 26% más cara que hace un año con el mismo consumo", ha asegurado la OCU este martes. "El 50% de los hogares tienen PVPC, una tarifa que depende del mercado mayorista, y  las subidas de las cotizaciones afectan de forma inmediata en sus bolsillos".

"La subida es absolutamente insoportable"

Con esta subida de la inflación, el poder de compra de pensionistas y trabajadores se ve aún más dañado. "Es absolutamente insoportable", lamenta Pepe Álvarez, secretario general de UGT. "No es de recibo que un pensionista empiece el año pagando entre 40 y 100 euros más de luz y siga perdiendo poder de compra porque el Gobierno solo le ha subido al pensión un 0,25%".

El líder sindical asegura que no llegarán a un acuerdo en pensiones con el Ejecutivo si no derogan ese índice de revalorización que desde 2013 permite al Gobierno limitar al 0,25% la subida de las prestaciones, con independencia de la subida del IPC. Con los salarios —que ya perdieron poder adquisitivo en 2016— pasa algo parecido. "Deben subir entre un 1,8% y un 3%, lo que propone la patronal es absolutamente insuficiente e indignante, condena a los trabajadores a seguir perdiendo poder de compra y a hundirles en la pobreza".

Guindos: "No es positivo, pero bajará en el segundo trimestre""El aumento al 3% no es un dato positivo, pero es puntual", ha asegurado por su parte el ministro Luis de Guindos, durante una comparecencia en el Congreso. El titular de Economía achaca el alza a los precios de la energía que "han subido mucho en los últimos meses", pero la tasa subyacente —que excluye los precios energéticos y los alimentos no elaborados— "se mantendrá este mes en una cifra del 1%".

Guindos espera que la inflación siga alta "unos meses" pero augura que "bajará en el segundo trimestre hasta alinearse con la subyacente y con la tasa de la eurozona" donde, según se ha conocido este mismo martes, los precios avanzaron en enero siete décimas hasta el 1,8% interanual, la subida más alta desde hace cuatro años.

Pérdida de competitividad respecto a la eurozona

La energía también azotó a la inflación de la zona euro. Según Eurostat, se encareció un 8,1% en enero, frente al 2,6% de diciembre. Sin tener en cuenta este epígrafe, la inflación solo habría aumentado este mes un 1,1%

En todo caso, la inflación en la eurozona queda 1,2 puntos por debajo de la española, un diferencial de precios desfavorable para nuestro país que supone un máximo desde 2008 y que influye en la pérdida de competitividad de sus empresas y de sus productos, por tener que soportar unos costes mayores.

"Lo importante es no incorporar esta subida temporal de la inflación a efectos de segunda ronda", como los salarios, porque "sería un error y afectaría a la competitividad española", ha dicho el ministro, que ha anunciado la aprobación "en los próximos días" un decreto de desindexación para evitar estos efectos secundarios de la subida de la inflación. "En los últimos tres años siempre ha habido ganancia de poder adquisitivo, ahora hay una subida ligada a factores específicos, pero no es la subyacente, que permanece en el tiempo y está en el 1%".