¿Te gusta el café o las cosas con ajo? ¿Prefieres la carne al pescado? ¿No soportas la verdura? Hasta ahora se creía que estas preferencias alimentarias estaban determinadas por la cultura, por el entorno en el que nos educamos.

Entre el 41 y el 48% de los condicionantes para que nos guste una comida dependen de la genética
Sin embargo, una investigación del
Kings College amenaza con acabar con estas teorías al demostrar que estos gustos están inscritos en nuestros genes y dependen de la herencia.

El estudio, realizado entre 3.000 mujeres gemelas idénticas (que comparten toda la configuración genética) de 18 a 79 años, demuestra el carácter totalmente hereditario de estos gustos entre los gemelos.

Extendidos al resto de la población, estos datos demostrarían que entre el 41 y el 48% de los condicionantes para que nos guste una comida dependen de la genética, según publica la BBC.

De confirmarse estas teorías, la efectividad de campañas como la de 'Cinco piezas de fruta al día', iniciada por la mayoría de los gobiernos de la Unión Europea, quedaría en entredicho.