La Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla (Emvisesa) ha establecido un protocolo de actuación y gestión de permutas mediante el cual se crea una bolsa que facilitará el intercambio de viviendas dentro del parque municipal ante las nuevas necesidades de los inquilinos, como puede ser un aumento de familia o por problemas de saludo. También, establece mecanismos para que un propietario privado con determinados problemas, como pueden ser de movilidad ante la ausencia de ascensores, ceda su vivienda a Emvisesa a cambio de establecerse en una social pública.

En rueda de prensa, el concejal delegado de Empleo y Bienestar Social del Ayuntamiento de Sevilla, el socialista Juan Manuel Flores, junto al gerente de Emvisesa, Felipe Castro, han desgranado esta nueva iniciativa, ya en marcha, que pretende facilitar "nuevas oportunidades" a los sevillanos para tener una vivienda adecuada en cada momento de su vida.

Tras recordar que actualmente son unos 2.700 los inquilinos de Emvisesa, Flores ha indicado que este nuevo protocolo, aprobado en el último consejo de gobierno, incluye tres opciones para dar respuesta a las numerosas solicitudes de inquilinos al respecto, así como a los titulares de vivienda con graves problemas de accesibilidad y procurando vías para ampliación del parque de viviendas.

La primera de ellas supone la creación de una bolsa de permutas donde se pueden inscribir los inquilinos de Emvisesa que quieran cambiar sus viviendas por motivos justificados con otros inquilinos del parque público. La web estará en aproximadamente un mes, pero ya se está realizando el trabajo previo de recogida de solicitudes, ya que serán los técnicos de Emvisesa los encargados de gestionar la bolsa y comprobar la veracidad de los datos aportados para ser incluidos en ésta.

Entre los requisitos se establece el aumento o disminución de la unidad familiar, movilidad reducida, renta de alquiler elevada, reagrupación familiar por la llegada de descendientes o ascendientes al mismo domicilio, así como los problemas graves de salud o convivencia. Respecto a esto último, Flores afirma que se han llevado a cabo 89 intervenciones con el protocolo de convivencia, tratándose 22 de ellas con los servicios de mediación.

El protocolo también incluye la posibilidad de que los inquilinos que no puedan permutar sus viviendas puedan acceder de forma excepcional a una vivienda disponible. Esto se habrá de justificar mediante un aumento o disminución de la familia, problemas graves de salud, como una enfermedad sobrevenida, o de movilidad reducida. Castro añade que también serían casos excepcionales aplicables la reubicación de víctimas de maltrato acosadas por su seguridad.

UNA "OPORTUNIDAD" PARA QUIEN VIVE SIN ASCENSOR

El último de los nuevos procedimientos acordados recoge que los propietarios de viviendas que, por motivos justificados, necesiten un cambio y cumplan con las condiciones del registro de demandantes podrán poner sus pisos a disposición de Emvisesa, quien los adquirirá y ofrecerá un realojo en una vivienda social de alquiler que esté disponible del parque público. Para ello, el particular con vivienda privada tendrá que presentar problemas de movilidad reducida, de salud grave o que su vivienda requiera reformas urgentes u obras de mantenimiento cuyo coste no pueda ser asumido.

Flores pone como ejemplo la situación de matrimonios de edad avanzada que viven en pisos altos de barriadas con 40 o 50 años y sin ascensor, unos ciudadanos que podrán vender su vivienda a Emvisesa, quien abonará el precio tasado -sin negociación-, dándole a éstos una vivienda social, siempre que cumplan con los requisitos, y rehabilitando su inmueble, si lo necesitara, para ponerlo también a disposición de otro inquilino.

Además, Castro detalla que ya se ha empleado este punto del protocolo con una familia de Guadaíra donde se ha aprobado la permuta de la vivienda que está en proceso expropiatorio y han sido cambiados cerca de sus familiares para que puedan ser cuidados. También, se negocia con otras dos del entorno en términos similares.

Al hilo de ello, el edil socialista señala que en el proyecto de presupuestos para 2017 hay un millón de euros para la instalación de ascensores, aunque reconoce que se necesitan más ejercicios presupuestarios para dar respuesta a este asunto. "Con este protocolo, damos la oportunidad como gobierno a esas personas que están sin ascensor, que hay muchas. Si no nos ponemos a andar, no avanzamos. Si hay una demanda alta, ya nos quebraremos la cabeza en ver cómo podemos responderlos a todos porque somos conscientes de la limitación del presupuesto", recalca.

Por último, Flores ha destacado la "impronta social" con la que el gobierno de Juan Espadas apuesta por dotar a esta empresa, que ha adjudicado en el año y medio de mandato un total de 417 viviendas. Así, ha puesto en valor los convenios que se desarrollan con entidades como Sareb para ampliar el número de viviendas, las acciones tendentes a recuperar las viviendas de adjudicatarios que realmente no viven en ellas o el desarrollo del protocolo de convivencia, puesto en marcha hace medio año para abordar conflictos vecinales, una iniciativa "pionera" por la que se han interesado otras ciudades.

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