Un grupo de 33 inmigrantes varones de Bangladesh han estado dos meses durmiendo en los montes de Ceuta para no ser expulsados. La protesta comenzó el pasado 18 de agosto cuando el cónsul de Bangladesh visitó el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) con el objeto de identificar a estas personas como nacionales de ese país. Entonces, 38 inmigrantes abandonaron voluntariamente el centro ante el temor de ser expulsados. Unos días después, cinco de ellos optaron por volver al CETI, pero el resto ha declarado que seguirá allí hasta que los envíen a la Península.