Diagnostican a una niña gastroenteritis y muere un día después
Los padres se consolaban ayer en su casa de Meco. (Jorge París)

Krasimir y Zoya apenas tienen fuerzas y ánimo para relatar el «sinsentido» que rodea la muerte de su única hija, Viktoriya, de dos años. Sus lágrimas de tristeza también reflejan frustración e impotencia, tanta, que han decidido denunciar a los dos centros médicos de Madrid que tras atender a su pequeña sólo le diagnosticaron una simple gastroenteritis. Mal diagnóstico, porque la niña murió horas después.

Viktoriya (sus amigos españoles la llamaban Victoria) despertó a sus padres, los dos son búlgaros, la madrugada del domingo con diarrea, vómitos y fiebre. Asustados, la llevaron al hospital Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares. Allí la atendieron por la mañana y le diagnosticaron gastroenteritis. «Le recetaron una medicina, suero, y nos dijeron que no era nada grave», explica Krasimir, su padre.

Volvieron a casa, pero la niña no mejoró con la medicación. Al día siguiente, de vuelta al médico, pero esta vez al centro de salud de Meco, donde viven. «El especialista que la vio le recetó unos sobres antidiarreicos, repitió el diagnóstico de gastroenteritis y nos dijo que en un par de días mejoraría».

Krasimir, más confiado ante la segunda opinión de un médico, pero preocupado, «porque la niña lloraba mucho», viajó a Galicia donde trabaja en la construcción.

Horas después, el lunes por la tarde, Zoya llamaba por teléfono a su marido para decirle que su hija, su pequeña Viktoriya, había muerto.

Tres años en España

Los padres (él lleva tres años y medio en España y ella, pocos meses) han denunciado a los dos centros médicos. «No hicieron una exploración en condiciones y mucho menos un ingreso en observación por lo que pudiera ocurrir», señala el Defensor del Paciente.
El hospital, por su parte,  asegura que su actuación fue «correcta», ya que se realizó a la niña una exploración detallada, en la que se confirmó su buen estado «sin complicaciones». La Consejería de Sanidad ha remitido a un futuro comunicado y a los resultados de la autopsia, que no se conocen. Los padres llevan varios días esperando estos resultados, para saber «de qué murió mi hija y poder enterrarla en Bulgaria».

Un precedente muy cercano

Un caso similar al de Viktoriya saltó a los medios el pasado viernes, al morir en un albergue de Cabrera de Mar (Barcelona), Jessica, una niña de 11 años natural de Arratzu (Vizcaya) que estaba de campamento. La pequeña falleció al sentirse indispuesta y tras haber acudido a dos centros de asistencia primaria aquejada de vómitos y un fuerte dolor de estómago. Las causas de su muerte aún no se han aclarado.