En 2016, más de 11.000 personas se acercaron a la sala de Dalt Vila para disfrutar de las once exposiciones, siete conciertos, dos obras de teatro y otros cinco actos organizados.

Según han resaltado, Es Polvorí se ha ido consolidando a lo largo de estos años como un espacio para la cultura en Ibiza, con 63 exposiciones de arte, 31 actuaciones musicales y otros 48 actos, entre representaciones teatrales, recitales de poesía, jornadas diversas y presentaciones de libros.

Las muestras que más visitantes han congregado en estos cinco años, entre 1.400 y 1.600 personas por exposición, han sido las fotos antiguas del puerto de Ibiza, de 2015; las ilustraciones de Esteban Villalta; las obras del pintor valenciano Rafel Calduch de 2012; las imágenes de Santiago Barberán de Ibiza y Formentera en los años cincuenta y sesenta y una selección de documentos gráficos y sonoros de Vicent Fornàs de 2014.

"Estamos trabajando para que la programación de 2017 siga atrayendo al público de Ibiza interesado en el arte y la cultura", ha señalado el gerente de la Fundació Baleària, Ricard Pérez.

"Además, queremos seguir favoreciendo los vínculos culturales entre la isla con el resto de las Baleares, con el País Valencià y Cataluña", ha añadido. Entre los actos programados para 2017 destacan la exposición en marzo del pintor afincado en Denia Requena Nozal, la instalación de escultura y pintura de Arthibrid en diciembre y la actuación del cantautor Andreu Valor en enero.

Para la Fundació Baleària, la experiencia de Es Polvorí ha sido el germen de su programa 'Llonges de la Cultura'.

"Hemos creado una red de espacios ubicados en diferentes ciudades que actúan como emplazamientos dinamizadores de encuentros e intercambios culturales. Hemos rescatado el concepto de las lonjas que antiguamente servían como espacios de canje de mercancías gracias al transporte marítimo y lo hemos llevado a la cultura", ha explicado Pérez.

La Fundació colabora además en la programación de espacios como El Centre Cultural Can Gelabert *o el Santuario de Cura (ambos en Mallorca), el Cercle Artístic de Ciutadella, el Jardí de Ses Eres en Formentera o la Torre de los Duques de Medinacelli, en Alicante.