Al menos doce personas han muerto y 48 han resultado heridas de gravedad, según ha informado la Policía alemana, al ser atropelladas por un camión que se ha precipitado este lunes contra un mercado navideño de Berlín.

Fuentes del cuerpo de seguridad citadas por la prensa local califican de ataque terrorista, aunque este extremo aún está sin confirmar. El ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, aunque no ha confirmado que se trata de un atentado, ha admitido que "mucho apunta en esa dirección".

En un principio se informó de 9 muertos, pero la Policía ha elevado la cifra a 12 algunas horas después. Según informaron las fuerzas de seguridad a través de su cuenta oficial en Twitter, 48 personas, algunas de ellas heridas muy graves, han sido trasladadas a los hospitales.

Poco después del brutal atropello, la Policía detuvo a cierta distancia del lugar al sospechoso de ser el conductor del vehículo, que según informaciones coincidentes de distintos medios se trataba de un refugiado que entró en Alemania el pasado febrero como paquistaní o afgano.

El camión era de una empresa de transportes polaca, que al parecer había perdido el contacto con sus transportistas sobre las 15.00 GMT. Entre las víctimas mortales estaba el copiloto del vehículo, de nacionalidad polaca, según confirmaron fuentes policiales.

Los hechos ocurrieron en torno a las 20.15 hora local (19.15 GMT), cuando el vehículo pesado invadió una zona peatonal en la Breitscheidplatz, eje comercial del antiguo sector occidental de la ciudad.

El camión recorrió unos cincuenta metros del tradicional mercadillo y destrozó a su paso puestos de adornos navideños y casetas de comida, mientras arrollaba a numerosos visitantes.

Al parecer, el camión irrumpió en la zona peatonal, circuló por un camino entre los puestos del mercadillo y acabó estrellándose contra un gran pino de navidad en el centro de la instalación navideña.

No se confirma que sea atentado

La Policía ha pedido a los berlineses que se mantengan en sus casas, mantengan las calles despejadas y no se acerquen a la zona de los hechos. La embajada española se ha hecho eco de ese mensaje en Twitter.

Horas después de lo ocurrido, el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, rechazó confirmar que el atropello fuera un atentado, pero reconoció que "mucho apunta en esa dirección".

El ministro aludió a las informaciones que estaban difundiendo diversos medios de comunicación y que atribuyen el atentado al Estado Islámico (EI), pero se negó a especular al respecto y recordó que es práctica habitual del grupo terrorista atribuirse ataques.

La seguridad de todos los mercadillos navideños será analizada este martes en una conferencia con los responsables de Interior de los 16 estados federados del país.

Un detenido

La agencia Reuters afirma que el camión era concudido por dos personas. Una de ellas ha muerto y la otra ha sido detenida.

Un vídeo difundido por testigos del suceso a través de las redes sociales muestra casetas destrozadas y numerosas personas tendidas en el suelo. Además, algunos usuarios de Twitter aseguran que se ha producido una explosión.

La Policía ha confirmado nueve muertos y 45 heridos graves y ha indicado que entre las víctimas habría varios estudiantes.

Fuentes policiales consultadas por la prensa alemana aseguran que se trata de un ataque terrorista. El 'Die Welt', por su parte, ha recordado que había una alerta por posibles atentados en Berlín en Navidad. Sin embargo, las autoridades no han confirmado que se trate de un atentado.

Hasta la Breitscheidplatz, junto a la que se erige la emblemática Gedächtniskirche (Iglesia del Recuerdo), se desplazaron el alcalde-gobernador de Berlín, Michael Müller, quien aseguró que la situación se encontraba "bajo control".

Müller expresó su confianza en que pueda confirmar una hipótesis distinta a la del atentado, aunque en la mente de todos estaba el ataque registrado el pasado 14 de julio en Niza, cuando un camión irrumpió en el paseo de los Ingleses tras los festejos de la fiesta nacional francesa, provocando la muerte de 86 personas.

El suceso se produce a pocos días de la detención de un niño de 12 años que trató de hacer explotar un artefacto en un mercadillo navideño en la ciudad alemana de Ludwigshafen.

La ultraderecha culpa a Merkel

La canciller alemana, Angela Merkel, expresó su dolor por los muertos y los heridos en un mensaje difundido por su portavoz en Twitter, mientras que el presidente del país, Joachim Gauck, se mostró conmocionado por la "terrible noche" de Berlín.

Esa unidad se vio sin embargo pronto quebrada desde el partido populista Alternativa para Alemania, cuyo líder en el "Land" de Renania del Norte-Westaflia, el eurodiputado Marcus Pretzell, dio por hecho que el atropello mortal fue un atentado y que sus víctimas son "muertos de (Angela) Merkel".

"¿Cuándo va a reaccionar el Estado de derecho alemán? ¿Cuándo acabará esta maldita hipocresía? Son los muertos de Merkel", apuntó el político en su cuenta en Twitter.

El pasado mes de julio Alemania fue escenario de dos ataques yihadistas, cometidos por un menor refugiado afgano en un tren de cercanías en Würzburg y por un solicitante de asilo sirio en Ansbach, que murió al detonar una mochila con explosivos.

Sus ataques contribuyeron a polarizar el ya de por sí controvertido debate sobre la acogida de refugiados en Alemania, que desde principios de 2015 ha recibido a cerca de 1,3 millones de solicitantes de asilo.