Pedro Almodóvar en la Academia de Cine
Pedro Almodóvar en la Academia de Cine. EUROPA PRESS

El "Manifiesto de Madrid" es un llamamiento internacional para reclamar el cobro de derechos de autor por la redifusión de obras audiovisuales. Entre los 250 firmantes destacan autores como Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar o Álex de la Iglesia.

El manifiesto, que también rubrican  José Luis Cuerda, David Trueba, o Gracia Querejeta, entre otros, se suma a una campaña global desarrollada por la asociación Writers & Directors Worlwide, que se presentó en Madrid el pasado 17 de noviembre.

El manifiesto, difundido este martes por la Fundación SGAE, recuerda que "la casi totalidad" de guionistas y directores de los cinco continentes se ven obligados a ceder sus derechos de autor a las productoras cuando firman un contrato para una película, serie o creación audiovisual.

De este modo, precisa el texto, se ven privados de participar en los beneficios económicos que esa obra generará en el futuro en los múltiples soportes como el cine, la televisión, el video o internet.

Algunos países como Italia o Polonia ya han introducido el derecho de remuneración a los autores audiovisuales en su legislación. Y en Francia, Bélgica y Argentina existe legislación comparable a ese derecho, según la SGAE.

El hecho de que la legislación española sea ejemplar es el motivo por el cual las dos organizaciones mundiales más importantes del sector, CISAC (Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores) y Writers & Directors Worldwide, han elegido Madrid para dar a conocer y dar nombre a su manifiesto.

Los guionistas españoles capaces de ganarse la vida con su trabajo cayó un 33% en diez añosSegún el manifiesto, el porcentaje de guionistas españoles capaces de ganarse la vida con su trabajo cayó un 33 % entre 2004 y 2014. Mientras, en Europa, el número de servicios de vídeo a la carta aumentó a más de 3.000 plataformas entre 2007 y 2015 y los ingresos generados aumentaron en un 1.000 %.

A nivel mundial, los ingresos publicitarios procedentes del vídeo en línea se duplicaron de 2011 a 2014, alcanzando la suma de 11.200 millones de euros.