De este modo, se restablece la normalidad en el suministro de agua de potable de este barrio rural, que tuvo que interrumpirse a consecuencia de las intensas lluvias de los días 19 y 20 de noviembre.

Estas obligaron a clausurar el depósito de suministro a la población debido al elevado nivel de turbidez que alcanzó el agua -hasta 40 UNF- por el arrastre de tierras en el punto donde el núcleo capta el agua, ha precisado el Ayuntamiento de Huesca en una nota de prensa.

Ha agregado que, como medida urgente, personal del Servicio de Extinción de Incendios de la ciudad suministró el agua a los vecinos primero en un camión cisterna, desde el día 22, cuando se recibió el primer aviso, y después, desde el día 25, introduciendo el agua de boca directamente en la red mediante un hidrante "para que los vecinos obtuviesen el agua con mayor comodidad".

En ese tiempo, los bomberos realizaron un total de 30 servicios de suministro de agua con un vehículo nodriza con capacidad de 11.000 litros a los núcleos de Apiés y Fornillos, con una media de tres viajes diarios.

El viernes pasado se pudo restablecer el suministro a través de la red para usos de higiene y limpieza mientras el suministro de agua potable para consumo humano se comenzó a realizar mediante los seis contenedores de 1.000 litros que se instalaron en las calles del núcleo.

Los análisis realizados en los últimos días a las muestras de la red de agua de consumo de Apiés revelaban un descenso en los niveles de turbidez y finalmente este viernes, 9 de diciembre, el Departamento de Sanidad la ha declarado de nuevo apta para el consumo.

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