Firma del manifiesto en apoyo a la biorrefinería de Barcial del Barco (Zamora)
Firma del manifiesto en apoyo a la biorrefinería de Barcial del Barco (Zamora) EUROPA PRESS

Organizaciones sindicales, empresariales y de agricultores han firmado un manifiesto de apoyo a la biorrefinería de Barcial del Barco (Zamora) en el que piden a la Unión Europea que contemple como excepcionalidad este modelo de industria en la nueva regulación que supondría la modificación de la Directiva de Energías Renovables, que pretende reducir del 7 al 3,8 por ciento el objetivo de mezcla obligatoria de biocarburantes provenientes de materias primas agrícolas en los transportes.

El proyecto de la biorrefinería -que funcionaría con remolacha y maíz y sería la primera de estas características en Europa- contempla una inversión de 140 millones de euros, que supondría cerca de 100 empleos directos y unos 1.000 indirectos, y ya cuenta con terrenos, licencias, acuerdos de suministro y ventas a largo plazo para los productos, patentes del modelo industrial, tecnólogos y socios industriales así como acuerdos con las universidades de León y Salamanca.

Además, sus promotores trabajan de la mano de la Junta en la financiación del proyecto, ya que de los 140 millones de euros 40 serían capital y 100 deuda repartida al 50 por ciento por un 'pool' bancario y líneas europeas.

Sin embargo, para que el proyecto arranque como está previsto, el próximo año, es necesario un aval de 40 millones del Ministerio de Economía así como contar con inversores hasta alcanzar esta cuantía.

Aunque la primera de las cuestiones se ve factible, la segunda se ve dificultada por una posible modificación de la Directiva de Energías Renovables, la segunda en unos años, que supondría una reducción de la proporción de biocarburantes que se debería utilizar en la mezcla de combustible en el transporte, lo que perjudicaría a este proyecto, cuya idea surgió hace ya doce años.

Así lo ha explicado el director general de Magdala -sociedad que promueve el proyecto-, Vicente Merino, quien ha incidido en la incertidumbre que supone esta cuestión para los inversores, dado que sería la segunda rebaja de este porcentaje (ya se disminuyó el pasado año del 10 al 7 por ciento).

Merino ha reclamado que la Unión Europea tenga en cuenta la excepcionalidad de este proyecto dadas sus características y que no se metan en el "mismo saco" a todos los biocarburantes y no se mezclen los de primera generación.

APOYO POLÍTICO

El director general de Magdala ha recordado que todos los grupos políticos de Castilla y León han mostrado su apoyo al proyecto, también el Parlamento autonómico, incluso en la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados, y ahora se ha recabado ya el apoyo de más de 30 de los 54 eurodiputados españoles.

En este contexto, ha destacado ventajas de esta iniciativa como el modelo de reindustrialización que supone, el valor añadido bruto que aporta a la zona, la fijación de población, su funcionamiento todo el año, la "descarbonización" que supondría, además de ofrecer una garantía de rentabilidad para los agricultores que vendan su producto a la misma.

El manifiesto lo han rubricado este viernes representantes de la Alianza UPA-COAG, Asaja, UCCL, UGT, CCOO, la Plataforma Pro-Biorrefinería de Barcial del Barco y está a la espera de que lo haga la patronal castellanoleonesa Cecale, que ya ha manifestado su apoyo al proyecto.

En el manifiesto se explica que no se pueden comparar proyectos de biodiésel con los de bioetanol y, dentro de estos, los que usan trigo y cebada con los que utilizan remolacha, maíz o ambos en un proceso "flex" o "multifuncional" como la industria que se promueve en Barcial y que supone un proyecto "pionero y estratégico" para Castilla y León en Europa.

De la misma forma, se incide en que los proyectos de bioetanol que utilizan remolacha y maíz producen piensos que son "claves" para las explotaciones ganaderas, además de que la UE es deficitaria en alimentos ricos en proteína. Por lo tanto, el manifiesto asegura que estos proyectos no sólo no inciden en el canal alimentario sino que son "beneficiosos y estratégicos" para el sector ganadero.

También se destaca en el texto el "coste oportunidad" del proyecto, con máxima producción por hectárea, rotación y sostenibilidad. En concreto, en el caso de la biorrefinería se calcula que se podrían producir entre 155.000 y 160.000 metros cúbicos de bioetanol al año con un número de hectáreas de entre 22.000 y 24.000 en total. Además, por esas hectáreas se obtendrían más de 110.000 toneladas de piensos anuales y más de 10.000 de otros alimentos.

El proyecto contempla en una primera fase la producción de bioetanol, piensos y energía eléctrica a partir de remolacha y maíz, pero en una segunda se ampliaría para usar residuos en la producción de biogás y otros bio-productos, se utilizará el CO2 de fermentación para el cultivo de microalgas (para aceites, biomasa, uso en invernaderos, etcétera), se introducirá una línea de biomasa para alimentación de energía y vapor y tambioén se abrirá una línea de alcoholquímica y de microorganismos para bioproductos. También en un futuro se espera permitir la mejora de la producción de azúcar así como el cultivo de alimentos en invernaderos colindantes.

PETICIÓN A EUROPA

Por todo ello, se solicita a la Comisión Europea objetivos diferenciados para bioetanol y biodiesel y que se restablezcan los porcentajes mínimos del 7 por ciento para los proyectos industriales de bioetanol con remolacha o maíz, mixtos o "flex". "En todo caso que los biocarburantes producidos en biorrefinería multifuncional y/o en modelos de biorrefinería integrada sean considerados como biocarburantes avanzados", señala el manifiesto.

Tras la firma del manifiesto, el coordinador de UCCL en Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín, ha manifestado el apoyo de la organización al proyecto en la oportunidad que supone para una zona privilegiada y en la posibilidad de compensar la pérdida de remolacheros.

Además, ha asegurado que el modelo que se propone es un "sueño" para los agricultores porque supone una contratación de varios años con la garantía de los costes de producción y la rentabilidad, algo que ha recordado que se trata de hacer en el sector ovino y en el vacuno de leche pero que "no hay manera" con la industria.

Por su parte, Prisciliano Losada, de UPA-COAG, ha destacado el hecho de que se haya desarrollado el proyecto en la Comunidad, con el diseño de la tecnología y las patentes, frente a las críticas que a veces se hacen cuando se mira al campo de Castilla y León que apuntan a que el sector se ha "anquilosado" en viejas prácticas y cultivos tradicionales.

Losada ha asegurado que echan "en falta" un apoyo más comprometido de las administraciones y ha reivindicado actuaciones concretas por parte de las mismas.

En la misma línea, la gerente de Asaja Castilla y León, Nuria Ruiz, ha expresado el apoyo de la organización y ha incidido en la viabilidad del proyecto al que perjudica, aunque no paraliza, la modificación de la normativa europea.

Además, considera que es una salida competitiva y "muy buena" para el sector remolachero ante el fin de las cuotas y otros cultivos alternativos.

El documento lo ha firmado también la Plataforma Pro-Biorrefinería, integrada en su mayoría por jóvenes de León y Zamora, que ven una oportunidad en el proyecto frente a la despoblación y en beneficio del desarrollo de la zona.

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