Furgoneta berlingo
Dos miembros de ETA intentan robar una furgoneta AGENCIAS

Un miembro de ETA encañonó el viernes con una pistola a un ciudadano francés que se le enfrentó para impedir que le robaran una furgoneta de su propiedad en el Departamento de Lot. El etarra se dio a la fuga ayudado por una cómplice, según informa el diario El País.

El ciudadano francés sorprendió al presunto etarra intentando robar su vehículo

Ambos podrían estar implicados en el robo de 2.000 litros de nitrometano cometido el pasado miércoles, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista.

Ayer también se localizó un vehículo Skoda Octavia que había sido utilizado en el asalto a los laboratorios Labema, de Lorette (Loira), donde se cometió el robo de los 2.000 litros de nitrometano, sustancia susceptible de ser utilizada en la confección de explosivos.

El ciudadano francés sorprendió al presunto etarra intentando robar su vehículo, que reaccionó encañonándolo y le obligó a detenerse.

En ese momento se acercó otra furgoneta, modelo Citroen Berlingo de color gris y con matrícula del departamento 46 (Lot), conducida por una mujer, que se dio a la fuga.

Asalto a los laboratorios Labema

Según las fuentes consultadas, los dos eran miembros de ETA, y se sospecha que los protagonistas de este incidente puede ser dos de los cuatro miembros de ETA que el miércoles llevaron a cabo el asalto de los laboratorios Labema.

El comando etarra estaba formado por dos hombres y dos mujeres, encapuchados y armados con pistolas, que redujeron al director de la empresa, Jean Pierre Laronze, lo maniataron y le amenazaron con una pistola en la sien. Después se apoderaron de 400 bidones con nitrometano y se dieron a la fuga en dos vehículos de la empresa.

Uno de esos vehículos, un Skoda Octavia, fue encontrado ayer en la localidad de Curieres, del Departamento de Aveyron.

El vehículo había sido destruido por un incendio provocado, una práctica habitual de ETA a la hora de abandonar los coches utilizados para evitar que la policía pueda encontrar huellas que permitan la identificación de los terroristas.

Medios policiales franceses creen que los asaltantes se dividieron en dos parejas tras el robo y emprendieron la fuga separados y con el botín del asalto repartido por motivos de seguridad. En caso de ser interceptada una de las parejas, la otra podría llegar a lugar seguro con el material para la fabricación de explosivos.