El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore y el comité del clima de la ONU han sido galardonados con el Premio Nobel de la Paz 2007 por su labor para concienciar sobre los riesgos del cambio climático.

El Comité Nobel Noruego eligió a Gore y al Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) para compartir el premio de alrededor de un millón de euros de entre un total de 181 candidatos.

El político del medioambiente

El nuevo Premio Nobel de la Paz, el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, ha logrado con su activismo que el medioambiente adquiera la misma importancia en la conciencia pública que la lucha por la paz.

El interés de Gore por la ecología se remonta 17 años atrás, antes de ser el vicepresidente de EEUU durante el mandato de Bill Clinton (1993-2001), cuando fue reelegido como senador demócrata por Tennessee en 1990.

No obstante, el verdadero reconocimiento le ha llegado tras el estreno el año pasado del documental "An Inconvenient Truth" ("Una verdad incómoda"), premiado como mejor documental en la última entrega de los Oscar y que describe las graves consecuencias del calentamiento global.

El filme invoca a los estudios científicos que advierten de que el calentamiento global generado por las emisiones de gases contaminantes causará un cambio climático que acabará con la vida actual tal como la conocemos, a menos que se ponga freno a esta contaminación.

Gore, de 59 años y candidato a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de 2000, recibió asimismo el 6 de junio pasado el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, que honró su "decisiva contribución al progreso en la solución de los graves problemas del cambio climático".

Mucho antes, en 1991, publicó el libro "Earth in the Balance: Ecology and Human Spirit", en el que planteaba grandes cambios ecológicos necesarios para afrontar el siglo XXI.

Gore, nacido en la capital estadounidense en el seno de una acomodada familia de políticos de Tennessee -su padre fue también senador-, inició su carrera política en 1976, cuando fue elegido por este estado representante al Congreso de los Estados Unidos.

En 1988 intentó obtener por primera vez la candidatura presidencial demócrata, pero no tuvo éxito y se retiró a media campaña de primarias.

Su gran oportunidad política le llegó tras pasar por la Casa Blanca como vicepresidente de Bill Clinton, un hombre del que, sin embargo, siempre intentó guardar distancias.

El político demócrata, que actualmente vive uno de sus momentos de mayor popularidad gracias a sus intereses medioambientales, estuvo a punto de convertirse en presidente de EEUU en 2000, año en el que, realmente, consiguió en todo EEUU unos 300.000 votos más que su contrincante George W. Bush.

Pero el complejo sistema electoral de EEUU y finalmente un dictamen del Supremo, impidieron su llegada a la Casa Blanca.

A su favor contaba con la experiencia obtenida durante su etapa de vicepresidente, una época en la que EEUU vivió la fase de expansión económica más larga de su historia.

Tachado de frío y rígido, -para algunos tiene algo de robot y él mismo ha llegado a hacer bromas sobre sí mismo- Al es también un hombre familiar y dedicado a su familia, a su esposa Tipper y a sus cuatro hijos, Karenna, Kristin, Sarah y Albert.

Al Gore, "el príncipe Al", como le llamaban sus compañeros del elitista colegio washingtoniano St. Albans, se convierte desde hoy en el vigésimo estadounidense galardonado con el premio Nobel.

Con anterioridad el galardón lo recogieron figuras políticas de primer orden como los ex presidentes de EEUU Theodore Roosevelt (en 1906) y Jimmy Carter (en 2002), el activista Martin Luther King (en 1964) o el ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger (en 1973).

Algunos piensan que esta condecoración podría dar pie a que Gore quisiera volver a intentar la Casa Blanca en el 2008, pero por el momento, y a pesar de que hay gente que quiere apoyarlo, como el actor Leonardo Di Caprio, Gore piensa seguir trabajando paso a paso para que su mensaje en favor del medio ambiente cale en la sociedad.

Y es que para él, como asegura la cantante Melissa Etheridge, no se trata ya de elegir entre "demócratas o republicanos, rojo o azul..." Todo debe ser "verde".