Unas 100.000 personas acompañaron hoy a la Senyera en la procesión cívica por las calles de Valencia para rendir homenaje al rey Jaime I y conmemorar el 769 aniversario de su entrada en la ciudad.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, manifestó que este año, en que se conmemora el 50 aniversario de la riada de Valencia, "este día de afirmación valenciana es también el momento de devolver la solidaridad por la ayuda recibida en 1957, desde la unidad de España, desde la Constitución y la defensa de las libertades".

Entre 85.000 y 100.000 personas, según datos de la Policía Local, arroparon el paso de la Senyera, en un recorrido que partió de la plaza del Ayuntamiento, pasó por la catedral, donde se ofició un "Te Deum" de acción de gracias, y por el Parterre, donde se realizó una ofrenda floral, y finalizó de nuevo en la Casa Consistorial.

Los actos organizados por el ayuntamiento comenzaron a las 11.30 horas con la recepción de autoridades e invitados, y continuaron con la lectura del decreto de alcaldía de entrega de la bandera de la ciudad que se conserva en el Archivo Histórico municipal.

A continuación, y siguiendo un protocolo que establece que no se doblega ante nada y ante nadie, la Senyera fue bajada en vertical desde el balcón del ayuntamiento, mientras se disparaban 21 salvas de ordenanza.

La Senyera, portada por el concejal socialista Vicente González Móstoles, inició el recorrido de la procesión cívica, seguida de una comitiva de autoridades encabezada por la alcaldesa, Rita Barberá; el president de la Generalitat, Francisco Camps; miembros del Gobierno valenciano, concejales, diputados y senadores, diputados autonómicos y dirigentes de las principales instituciones locales, provinciales y autonómicas.

El arzobispo de Valencia ofició el Te Deum en el que se interpretó una obra de José Climent

En la catedral, el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, ofició el Te Deum, en el que se interpretó una obra compuesta en 1994 por José Climent, prefecto de Música Sacra de la Seo, a cargo de la Orquesta del Conservatorio Comarcal de Oliva y 33 cantores de la coral catedralicia.

Tras el acto religioso, la procesión cívica prosiguió por la calle de la Paz hasta el Parterre, donde se realizó la ofrenda de dos coronas de laurel ante la estatua ecuestre del rey Jaime I, a cargo de Lo Rat Penat y del Ayuntamiento de Valencia, y se interpretó el himno regional.

A continuación, la comitiva prosiguió por la calle Pintor Sorolla y Barcas hasta la plaza del Ayuntamiento, donde la Senyera fue izada con los mismos honores que en la bajada y fue entregada de nuevo al Archivo Municipal

El recorrido de este año contó con un menor número de protestas políticas y ciudadanas que en años anteriores y se realizó de forma algo más rápida, ya que a las 13.45 horas la Senyera ya había terminado el recorrido.

No obstante, en tres o cuatro puntos del recorrido fueron visibles pancartas negras de grupos de extrema derecha con lemas contra el terrorismo y otras de grupos extraparlamentarios que corearon consignas anticatalanistas y contra las autoridades autonómicas y locales.

En declaraciones a los medios de comunicación, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, resaltó que el 9 d'Octubre "es un día de afirmación, pues desde el presente miramos al pasado para proyectarnos hacia el futuro".

Barberá agregó que la ciudad de Valencia, como capital de la Comunitat Valenciana que ejerce su liderazgo, "tiene un futuro brillante y esplendoroso".

Por su parte, la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch, declaró el 9 d'Octubre es una fecha "para valorar la historia y la identidad valenciana, pero desde una perspectiva de futuro. Hay que mirar al pasado para aprender y ser más fuertes".