Néctar de dioses para el pueblo
Ángel García (foto) se dedica a la apicultura ecológica desde hace años. (M. Peláez)

Un apicultor cordobés descubre y comercializa la ambrosía, la bebida de los dioses griegos.

«Y los dioses comieron y bebieron ambrosía, el elixir de los inmortales, durante todo el banquete y gozaron de sus beneficios». Así lo narraba el poeta Plinio, que contaba que fue Aristeo quien ideó la primera fórmula de la hidromiel. Afortunadamente, hoy no hace falta ser un ser superior para disfrutar de esta bebida embriagadora, que en nuestros días se llama hidromiel. Su receta se ha mantenido en secreto y se ha transmitido de padres a hijos. En la antigua Grecia la llamaban melikraton, y los romanos, agua mulsum.

En la actualidad, un apicultor cordobés, Ángel García Román, propietario de la empresa Mielsico, ha desarrollado la receta tras cinco años de investigación.

Esta bebida de miel y agua tiene 11 grados y se consigue mezclando diferentes tipos de miel y fermentándola a una temperatura adecuada; después se deja reposar en barricas de roble para posteriormente aromatizarla con canela.

En el siglo xvi existía la tradición de que las parejas recién casadas tomasen durante un ciclo lunar después de la boda este brebaje para conseguir un hijo varón, y de ahí surge la expresión de la luna de miel.