La línea ferroviaria que conecta Zaragoza con Teruel, que ha estado tres meses cerrada y en obras, volverá a funcionar oficialmente desde mañana. Sin embargo, sólo se ganará media hora de viaje y es posible que no se abra al público en general hasta el jueves, según informó Renfe.

El tren, que circulará en principio a una velocidad máxima de unos 140 km/h, tardará en torno a dos horas en recorrer los 173 kilómetros que separan Zaragoza y Teruel. La línea actual se ha renovado casi en su totalidad y ha permitido acercar ciertas estaciones a sus respectivos pueblos y recuperar otras que ya no se utilizaban, como las de Encinacorba o Caminreal.

En un principio se seguirán utilizando trenes diesel (TRD). La línea permitirá que se puedan añadir trenes Alvia o Talgo en el futuro, pero todavía no está electrificada. Los precios, según indica la página web de Renfe (www.renfe.es), no sufrirán variaciones. El billete cuesta entre 10,25 y 11,75 euros, según el tipo de tren.

La línea abre, con todo, a medio gas. Todavía no se ha instalado el servicio de señales automático y varias de las estaciones, aun estando operativas, no podrán abrir al principio. Las obras se iniciaron el pasado 9 de julio.

Las mejoras en el trayecto se verán limitadas por las paradas en los pueblos. El objetivo es que los trenes alcancen los 200 km/h.

Como mucho, a 200km/h

La línea entre Zaragoza y Teruel, a pesar de denominarse de alta velocidad, sólo permitirá a los trenes circular a un máximo de 200 kilómetros por hora, siempre y cuando se terminen todas las obras. Los diferentes colectivos en pro del ferrocarril tradicional han pedido que se pongan más trenes para que unos hagan paradas y otros vayan directos a Teruel y ganen tiempo.

El futuro

Las obras, inacabadas: Varias de las obras siguen sin estar terminadas. Durante las próximas semanas se irán dando los últimos retoques.

Sistema automático: Falta el sistema de bloqueo automático, con el que se podrán abrir todas las estaciones.

Electrificación: Habrá que electrificar toda la línea para permitir la circulación de trenes Alvia y Talgo.