Salsa, llevada a lo suyo, salsa hecha Cigala (con razón dice tanto ahora lo de "cigalalízate"), que es lo que le ha hecho Diego al género en su nuevo álbum, cigalazizar la salsa, eso sí, con todo el respeto del mundo.

El título: Indestructible, que tiene y bastante que ver con él y los últimos años de su vida, en los que ha perdido a su mujer y hace poco más de una semana a su madre.

Cuando murió su pareja, momentos antes de un concierto, se quedó afónico, pero, y lo dice él, fue ella quien le dio la fuerza para subir al escenario pese a todo y dar uno de sus mejores conciertos. Con ella también empezó la creación de este último álbum, un viaje a la salsa clásica llevada a la suyo.

¿Cómo ha sido hacer tan suya la salsa sin perderle el respeto?
Tenía que ser así. Yo lo que he hecho ha sido rescatar esa salsa de los setenta, ochenta, que ya no se escucha. Ya no se da, he hecho mi viaje, he ido en busca de esa verdad. He ido por Colombia, Puerto Rico, Miami, Nueva York y me he ido encontrando con los genios que quedan pero sin perder lo que soy yo. Respetando la salsa.

Lo que he hecho en este disco ha sido rescatar esa salsa de los setenta, ochenta, que ya no se escucha¿Nació con su mujer este disco?
Sí, es un homenaje a ella. Va dedicado a Amparo, ella fue la artífice de este proyecto. Creo que en el reino de los Cielos tiene que sentirse orgullosa. O eso espero. Por lo menos feliz.

¿Cómo la imagina si viviera?
Dando saltos por el estudio como loca. Ha estado muy presente.

Es inevitable con ese título que se lo pregunte: ¿uno llega a ser casi indestructible de tanto como puede soportar?
Si, había demasiados motivos para poner Indestructible como título. Si superas eso, que no se supera, porque no se supera jamás.

¿Cómo pudo subirse a un escenario nada más saber que había muerto su mujer?
Es lo más difícil que he hecho en mi vida. Y fue uno de los mejores conciertos que he dado.

¿Sólo así podía sobrevivir a ese momento?
Sí, y porque ella lo habría querido así. Luchó mucho para que ese proyecto saliera adelante. Estuve diez minutos en el camerino afónico, ahogado, y el alma de ella se me puso delante, iluminó mi alma y me puse a cantar como pude. Es la prueba más difícil.

Pero ha tenido otras...
Hace poco más de una semana que estaba en México cantando y me dijeron que había fallecido mi madre. No se puede describir tanto dolor.

¿Cómo cambia eso en la música?
Con mucha pena y dolor desde donde uno canta. Sacas fuerzas de flaqueza y sobre todo que te pones a cantar y te vienen los recuerdos de ellos todo el rato. Sólo así se afronta. Pero en tan poco tiempo dos pérdidas así es algo muy fuerte.

¿Al final lo que le salva es la música?
Sí, y los hijos, que son el manantial de mi vida, el báculo de mi camino. Primero está Dios, luego están la música y los hijos. Y digo la música porque gracias a ella mis hijos irán a buen puerto. Pero primero Dios.

¿No flaquea la fe tras golpes tan duros?
No, yo creo en él y lo amo con todo mi corazón y él es quien me da fuerzas.

Y la música...
Sí, sin ella, estaría perdido, fatal. La música me hace viajar y cuando el mundo no ve yo ya estoy viendo. Mi cabeza siempre está maquinando.

¿Y ahora?
Llegar a Miami el día 29 y liarla parda con Indestructible. La voy a liar parda: cigalalízate

¿Era así ya de niño?
Yo he sido un guerrero desde niño, he sido un espartano, ante las adversidades me he crecido. Pero no me quedaba más remedio. La vida me ha fraguado así, y la vida no la puedes cambiar. Pero también te recompensa.

Hace poco más de una semana que estaba en México cantando y me dijeron que había fallecido mi madre¿No será azar la recompensa?
Mi carrera está basada en que no es de los 100 metros. Es de largo fondo, porque si no, no puedes. Cuando grabas un disco tienes que defenderlo en todos los sentidos y lugares. Hay veces que uno dice paso, estoy agotado, qué cansancio, pero hay otra parte de ti que como profesional que es uno no te deja descansar.

La canción Se nos rompió el amor, ¿la más difícil?
Sí, lo hizo insuperable y yo tenía pavor. Era la que más miedo me daba de todas.

Hablando de miedo, ¿qué es lo que más teme?
Lo que más miedo me da es el fracaso, pero no el artístico sino el personal. También tengo mucho miedo a la muerte.

¿Miedo o respeto a la muerte?
Respeto, porque si se tiene que irse uno pues se va, pero sin sufrimiento, sin dolores. Hay algo después de esta vida, existe un dios muy bueno. También tengo miedo a no estar a la atura.

Miedo a no estar a la altura de sí mismo...
Sí, porque si no te puedes dejar llevar por lo que los demás te piden. Se te vuelve una obligación, ya no es un disfrute hacer música. Cuando la gente te pide, ¿dónde está la línea? Si no haces lo que esperan, ya está la crítica...

¿Pero eso a usted le hace daño a estas alturas?
No me hace daño porque la crítica me da igual, yo sé lo que estoy haciendo cómo lo hago y porqué.

¿Qué es lo que más le destruye?
Cuando no me ha salido un concierto bien. Aunque me digan qué bien has cantado, si yo pienso que no, esa noche no hay consuelo para nada, solo quieres tomarme una pastilla meterme en la cama y dormir.

¿Qué le falta por hacer?
La música clásica, que me encanta.

¿Qué les deja a sus hijos?
Mi música y que hagan lo que quieran con ella pero que manden ellos y que tengan todo ese material. Mi trabajo se lo dejo a ellos.

¿Qué canción de este disco les dedica a ellos?
La de Nací moreno.