El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, aseguró ayer, tras ser preguntado en rueda de prensa por las detenciones de la cúpula de Batasuna, que «los informes policiales ponían de manifiesto una reestructuración de la formación ilegalizada para apoyar la estrategia de la violencia».

A partir de ahí, señaló Mesquida, «el juez tomó la decisión de proceder a la detención y a su posterior ingreso en prisión», y, por lo tanto, «la Policía Nacional, como no puede ser de otra  manera, ha hecho lo que tenía que hacer: ejecutar esta orden judicial».

Estas declaraciones e informes vienen a ser un apoyo al auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por el que encarceló a 17 dirigentes de Batasuna el pasado domingo.

Apología

Por su parte, el portavoz de Batasuna, Pernando Barrena, calificó el encarcelamiento de «auténtico escándalo» y aseguró que el Gobierno, con estas detenciones, apuesta «por un nuevo ciclo de violencia» convirtiéndose «en su mayor apologeta», ya que les cierran las vías políticas y democráticas para defender su proyecto político. Se preguntó además por las vías que les quedan, en lo que podría llegar a entenderse como un posible apoyo implícito al camino de la violencia.

Barrena manifestó además que «el miedo» que le da ingresar en prisión «no es nada en comparación con la confrontación que puedan crear» las detenciones y encarcelamientos de miembros de la izquierda abertzale.

Por otro lado,  el portavoz de la ejecutiva del PNV y aspirante a  la presidencia del partido, Iñigo Urkullu, opinó que asociar que ETA y Batasuna son la misma cosa es una «exageración» y mostró su preocupación por la «aplicación arbitraria de la ley en función de los momentos políticos», que relacionó con la cercanía de las próximas elecciones generales en marzo de 2008.

Extorsiones en Navarra

El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, José Manuel Ayesa, afirmó ayer que el envío de cartas de extorsión por parte de ETA «no ha variado en absoluto» y subrayó que las cantidades exigidas «son cada vez de mayor importe».  Dijo además que la única forma para entenderse era hablar de forma pacífica y manteniendo los valores democráticos.